La final del torneo de Buenos Aires entre Rafael Nadal y Juan Mónaco está siendo víctima de la persistente lluvia sobre la capital argentina. El partido, que comenzó con dos horas de retraso, se interrumpió con empate a un juego en el marcador. Nadal y Mónaco se retiraron a los vestuarios debido a las malas condiciones en las que se encontraba la pista.
La final de Buenos Aires, castigada por la lluvia

