A su llegada a Rio de Janeiro, Rafael Nadal fue preguntado sobre si su deseo es llegar a ser de nuevo número 1 y lograr ser el mejor de todos los tiempos. Tanto Rafa como su tío en otras tantas ocasiones, nunca han hablado abiertamente de algo tan inmenso, sabiendo que luchan por ello como objetivo real y latente pero con los pies en el suelo, desviando y nunca alimentando algo que está tan cerca y tan lejos a la vez. Mucho esfuerzo y adversidades que afrontar, más allá de los criterios y consideraciones que se consideren para dictaminar quien ocupa el trono. En este ATP Rio, Nadal puede acercarse más al objetivo, entrando en un club de calado histórico: el de los diez tenistas con más victorias de la historia.
El balear se encuentra a tres triunfos de igualar a Boris Becker en la 10ª posición de tenistas con más victorias de la disciplina. En su reconfortante tierra batida, hay muchas papeletas de que el actual número 3 del mundo iguale y sobrepase al alemán. Si alcanza las semifinales del certamen brasileño, Rafa se colocará en solitario como la décima raqueta con mejor número de victorias totales en eventos oficiales del circuito ATP. Bellucci es su primer escollo, pero es sólo una cuestión de tiempo. Por lógica, Nadal alcanzará esa plaza; si no es en Rio, será en Buenos Aires.

A sus 28 años y poco más de ocho meses, Nadal mantiene el mejor % de victorias de toda la historia, con más de un 83%, matizado por su condición de jugador en activo, y cuya estadística puede aún variar. De igual modo, mantiene cifras similares a las de cualquier jugador que actualmente ocupa ese top. De hecho, a muchos los supera. Tan precoz como el que más e igual o más vigente tras diez temporadas en la máxima élite, Nadal está en disposición de afrontar retos que muchos de ellos ya no podrán rehacer. Como admite el propio Nadal, al final de su carrera observaremos con perspectiva la actual composición y lugares en el escalafón histórico, pero si Rafa se mantiene sano, puede colocarse en el top-4 de jugadores con más victorias, quién sabe si más arriba.
El único jugador en activo que sigue incrementando sus credenciales, el suizo Roger Federer, acumulaba 691 victorias a la misma edad que el español (28 años y casi nueve meses), por las actuales 710 que suma Rafa. Si ningún contratiempo físico lo impide y desarrolla un lógico rendimiento acorde a su estatus, Nadal terminará 2015 dentro de los nueve mejores con mucha probabilidad (actualmente se encuentra a 52 victorias de Pete Sampras, al que ya ha igualado en número de majors).

Único jugador en la historia en ganar al menos un Grand Slam durante diez temporadas consecutivas, Rafael Nadal maneja dos velocidades: la del día a día, donde ser competitivo y competir con salud es su mayor objetivo; y la segunda y la que sucede a la primera, aquella por la que está en disposición de luchar, y con la que certificar que, cuanto menos, su nombre estará en todas las quinielas para poder considerarlo como el mejor de todos. El camino, muy largo aún.

