Son muchas las tradiciones que definen a Wimbledon. Algunas, como el 'Middle Sunday', dejan alguna controversia. Otras, como el impoluto blanco obligado para los deportistas o el uniforme de árbitros se toman como un refuerzo de la marca Wimbly. Pero no es oro todo lo que reluce. El blanco está llegando al límite.
Por algo fue llamado el deporte blanco. El tenis se inventó en aquellas tierras y es el All England Club quien tuvo el privilegio de haber dado a la luz un juego reglado y disciplinado en sus casi 140 años de historia. Sus reglas son inamovibles y si se modifican parece que son para ajustarse aún más a los inicios. Tradición, tradición, tradición.
"Desde 1963 las reglas de ingreso al torneo establecen que a excepción de cárdigans, camperas o sombreros, los jugadores deben vestir predominantemente de blanco. En 1995 esta condición se reformuló, estableciendo que deben elegir prendas casi totalmente blancas". Los logos de las marcas deportivas se reducen en tamaño. Las líneas de colores diferentes no pueden sobrepasar el centímetro de grosor... e incluso la ropa interior ha de ser blanca a tenor de las exigencias requeridas en las últimas ediciones.

Marion Bartoli, Pat Cash o Igor Sijsling dieron muestra de su disconformidad en años pasados. ''Es ridículo, van demasiado lejos en su intento de restaurar las viejas tradiciones. He oído que algunas mujeres fueron enviadas de vuelta a cambiar de sujetador, simplemente porque contenía un poco de color. Creo que alguna de ellas no tenían un sujetador deportivo adecuado y tuvo que jugar sin él. Es realmente ridículo''.
Y es que casos extremos como el de Anna Kournikova, quien tuvo que cambiarse de bermudas en medio de una sesión de entrenamiento por llevar unas negras o la advertencia hecha a Marc López, recogida en los tuits adjuntados de la cuenta de Marcel Granollers son algunos llamativos casos.
Bromeando sobre la cuestión, Venus Williams, diseñadora de una marca de bikinis, de diseños muy atrevidos, ha colgado una foto en su twitter en la que comenta que su colorida ropa va por debajo de la blanca vestimenta de Wimbledon.
RT @EleVenbyVenus: I may be in Wimbledon whites, but an EleVen #fashion show of color is underneath. #tiedye #python pic.twitter.com/xc6KBRPXIV
— Venus Williams (@Venuseswilliams) junio 21, 2014
El 'dress code' está ampliamente aceptado entre todos los jugadores y aficionados. Se valora muchísimo... pero no siempre fue así. Entre 1988 y 1990 Andre Agassi se negó a jugar el evento británico por este motivo. Famoso en su juventud por vestir pantalones vaqueros y camisetas amplias con degradados y estampados, el de Las Vegas estuvo tres años seguidos sin comeptir. En 1992 ganaría a Ivansievic la final. Con un pendiente en la oreja, eso sí.
Solamente en eliminatorias de Davis Cup o en Juegos Olímpicos (1908 y 2012), el All England Tennis Club ha visto modificado sus estamentos. Y es que cuando se juega en sus pistas entre junio y julio es innegociable el 'dress code. De lo contrario, '“cualquier competidor que aparezca en la cancha vestido de una manera que el Comité considere inapropiada podrá ser descalificado“. No se andan con dudas.

