La evolución de los materiales en el mundo del tenis es el aspecto más negacionista con la visión, seguramente acertada, de que el tenis es una disciplina inmovilista en muchas de sus tradiciones. Durante los últimos 40 años el desarrollo de diferentes y evolucionados materiales de juego ha sido asombroso. En plena transición entre la madera y nuevas formas de marcos y encordados surgió la famosa y a la postre prohibida "raqueta de doble encordado" o "raqueta spaghetti", creada por Werner Fischer. En su momento, el historiador Eduardo Puppo realizó un fascinante texto que recogemos a continuación.
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La raqueta "spaghetti" que causó estupor
"Desde la invención del lawn tennis ordenado, reglamentado y comercializado por el Mayor Walter Clopton Wingfield (1874) y en su constante avance en popularidad, la raqueta, el instrumento impulsor en manos del jugador, sufrió muchas modificaciones. Debe considerarse una como esencial, cuando a la primitiva de madera se aplicó un encordado uniforme y simétrico a raíz de una sugerencia e iniciativa del cirujano inglés Lord Joseph Lister (1827-1912). Su uso personal y el resultado favorable tuvieron efecto multiplicativo. Vale decir, que cuando el lawn tennis surgió, había gran variedad de raquetas con la aplicación de ese sistema.
Un tácito acuerdo por razones de conveniencia en la práctica, al que llegó oportunamente la reglamentación, hubo siempre en cuanto al tamaño, marco, encordado (simple y tensa trama cuadriculada, con cuerdas cruzadas y entrelazadas), tensión y peso. La evolución tecnológica y el uso de nuevos materiales llevaron a la raqueta hasta los actuales diseños. Aquí debe considerarse también, dentro del tren de popularización del deporte, que las mentes industriales y comerciales vieron un terreno propicio para mejorar la calidad de este implemento y proponer innovaciones.
Sin embargo, como sucede en todos los órdenes de la vida, que de lo prudente se llega al exceso, hubo quien las condujo a límites que sorprendieron. En algunas ocasiones resultaron benéficas, como es el caso de los materiales aplicados para ganar consistencia, flexibilidad, adaptación; en el diseño, en la empuñadura y hasta la cosmética. En otras, motivaron el rechazo.
A fines de septiembre de 1977, al jugarse el torneo por la Copa Porée, en el Racing Club de Francia, en el Bois de Boulogne parisino, Georges Goven, limitado tenista francés, ganó su partido de primera rueda contra el notable rumano Ilie Nastase, por 6-4, 2-6 y 6-4. Llamó la atención por la gran diferencia de jerarquía entre ambos, que suponía exactamente lo contrario. Goven había utilizado una raqueta algo extraña y desconocida, de una trama que atrajo la observación por su protuberancia y escasa tensión. Esto le daba un efecto raro, lento y pronunciado a la pelota que, al picar, ganaba velocidad y una dirección imprevisible. Era una raqueta de “doble encordado”, aplicado en el centro de la trama.

Las cosas empezaron a hilvanarse. Se supo que desde hacía seis años se conocía esa inusual forma de encordar. El creador fue un aficionado alemán, aunque jardinero de oficio, Werner Fischer, de 37 años. En Vilsbiburg, un pueblo al sur de Alemania, había instalado, hacía un año y medio, una fábrica para hacerlas. Tuvo éxito por un tiempo en algunos certámenes de su país y en Suiza, pero fue prohibida más tarde para los torneos oficiales. Ocurrió otro tanto en Australia y España.
En el citado campeonato de Francia, donde se la presentó, ganó curiosos apodos como raqueta “spaghetti” o “rebelde”. La utilizaron varios jugadores, entre ellos el francés Christopher Roger-Vasselin, finalista justamente con Guillermo Vilas, aunque no le dio resultado: el argentino le ganó 6-2, 6-1 y 7-6 (0), pese a la “endiablada”. Los inconvenientes se trasladaron al inmediato torneo “Raqueta de Oro”, también en París, donde se la alcanzó a conocer masivamente. En el siguiente certamen, en Aix-en-Provence, Nastase -que había despotricado contra ese elemento- venció a Vilas en la final portando ese tipo de raqueta y cortándole al argentino una racha de 53 partidos consecutivos ganados en canchas lentas. Fue el domingo 26 de septiembre de 1977.
Pero todo terminó rápidamente. La Federación Internacional de Lawn Tennis resolvió, el 3 de octubre, “prohibir provisoriamente la utilización de la raqueta de doble encordado y de cualquier otro tipo que tenga alguna protuberancia o dispositivo en su cuadro”. Curiosamente, los directivos ya habían determinado su “defunción” el 22 de septiembre, días antes de aquella definición entre Vilas y Nastase. Al mismo tiempo, designó un comité técnico para tratar el asunto, cuyo informe confirmó ese mismo mes lo resuelto. La FILT, en su reunión de octubre de 1978 en Barcelona, ratificó definitivamente tal prohibición.

La “spaghetti” paso a paso
-Las primeras experiencias la realizaron jugadores del club de Vilsbiburg, que participaban del campeonato Interclubes de Alemania.
-Fischer, su creador, no la recomendó para chicos o jugadores de bajo nivel competitivo.
-La aparición ante el gran público fue en el US Open 1977, utilizada por el estadounidense Mike Fishbach. Eliminó imprevistamente a Billy Martin y a Stan Smith. Perdió en tercera rueda con John Feaver, quien dijo: “No se escucha la pelota cuando la golpean y parece un huevo cuando viene volando y pica para cualquier lado”.
-Pasada la euforia inicial, la raqueta volvió estar en manos de los profesionales en la Copa Porée, en París. La usaron los franceses Christophe Roger-Vasselin y Georges Goven. El primero eliminó a Zeljko Franulovic, a José Soler, a Goven y a José Higueras en semifinales. Goven le ganó a Ilie Nastase y a Dominique Bedel. En la final, Vilas superó a Roger-Vasselin.
-El punto culminante fue en Aix-en-Provence, jugado desde el 26 de septiembre del '77, cuando tanto Goven como Nastase empuñaron la controvertida raqueta. Goven venció a Antonio Muñoz, a Barry Phillips Moore y a Hans Gildemeister antes de caer con Nastase en semifinales por no presentación. Nastase venció a Vilas en la final por 6-1, 7-5 y abandono.
-Fischer hizo declaraciones a los medios cuando se le consultó sobre detalles de su invento: “Tiene una tensión menor que lo habitual, entre 8 y 14 kilos, por lo que la pelota permanece más tiempo en contacto con las cuerdas y permite que se aproveche mejor el efecto que se le aplica. Es imprescindible dominar los efectos para tener éxito con ella; por eso un jugador como Vilas haría estragos. Cuando se golpea con mucho top spin la pelota puede llegar a elevarse por encima de los alambrados. Eso sí, no facilita en nada el juego de ataque”, aseguró.
-Antes de dejar de existir generó un interés muy grande. Los pedidos de fabricación se sucedieron -en muchos casos había que esperar hasta dos meses para la entrega- y las empresas más conocidas comenzaron a estudiar el tema. Adidas, por ejemplo, habló con Fischer para adquirir los derechos; Donnay diseñaba cambios en su planta de Bélgica y otras marcas como Lacoste y Gauthier se mantenían expectantes. La flamante Prince, presentada en sociedad en la serie de Copa Davis entre Rumania y los Estados Unidos, en las manos del rumano Ion Tiriac, inmediatamente informó que sobre fin del '77 lanzaría al mercado un modelo con ese mismo revolucionario tamaño (que tenía un aro de 34 centímetros de largo por 27 de ancho, contra los habituales 27x21) pero con un doble encordado directo de fábrica.
-La Federación Internacional de Lawn Tennis llevó a cabo investigaciones y reuniones y el 3 de octubre la prohibió temporariamente en torneos oficiales, incluyendo Copa Davis, y se adhirió el circuito Grand Prix. El organismo rector pidió a cada asociación que elaborara un informe sobre su uso.
-Inmediatamente respondieron Austria, España, Suiza, Francia y Alemania Occidental, en contar con su apoyo para evitar su utilización.
-La FILT ratificó su decisión: sólo permitirían raquetas con encordado simple, con cuerdas del tiempo tipo y simétricas, sin protuberancias tales como nudos, abolladuras, canutos, cintas, etc.
-Fishbach fue irónico con el reglamento: “Según las reglas, yo pudo usar hasta mi botella de jugo para pegarle a la pelota”, en obvia alusión a las escasas referencias legales al respecto".

