Juan Martín Del Potro y Roger Federer se vuelven a citar en la final de Basilea. Ambos tuvieron que superar duros duelos para reeditar el partido por el título del 2012 pero finalmente consiguieron batir a Roger-Vasselin y Pospisil respectivamente para protagonizar su quinto enfrentamiento en suelo indoor. En los cuatro anteriores, la victoria fue para el argentino en tres ocasiones, y la única victoria del suizo llegó en esta misma pista pero en el ya lejano 2006.
Roger Federer consigue un punto de servicio y sabe que la batalla ya se ha acabado. Estirado el choque hasta más allá de las dos horas y media, el suizo consigue una victoria muy importante de cara a sus opciones de estar en las ATP World Tour Finals de Londres que comenzarán en apenas nueve días. Al otro lado de la pista, un satisfecho Pospisil felicita al tenista local que se convierte en el primer jugador en activo en lograr alcanzar diez finales en un mismo torneo.

El de Basilea es una leyenda en el evente que se disputa de su ciudad natal. Es ya un clásico que invite a los recogepelotas a pizza tras ganar el título. Sin embargo, no lo pudo hacer hasta 2006. Antes había tropezado en dos ocasiones en la final. En el año 2000, en su segunda final ATP, cayó en cinco sets ante el sueco Thomas Enqvist. Doce meses después era Henman el que le batía. Aquel curso, hace siete temporadas, empezó la hegemonía de Federer que desde entonces suma ocho finales consecutivas habiendo perdido solo ante dos jugadores: Novak Djokovic y Juan Martín Del Potro.
Precisamente este último será su rival en la final de mañana. El actual defensor del título se ha convertido con el paso del tiempo en un verdadero especialista en pista cubierta. La final alcanzada en el Masters de Londres de 2009 auguraba un gran margen de progresión del tandilense bajo bóveda, pero pocos esperaban el excelso rendimiento de la quinta raqueta del mundo en tal superficie a estas alturas de su carrera. En la pasada temporada alzaba tres de sus cuatro títulos en suelo indoor venciendo en prestigiosas plazas como las de Marsella, Viena o el mismo Basilea.
En la primera parte de la presente temporada añadió el ATP 500 de Rotterdam a su cada vez más extenso palmarés, que se ha ido ya hasta los dieciséis títulos. En la final de mañana, será Del Potro el que tenga puesta la etiqueta de favorito. Tanto por momento de forma como por ranking y sensaciones. Aunque hoy su tenis tuvo altibajos, consiguió hacerse con la victoria ante un combativo Roger-Vasselin demostrando una gran autoridad en el parcial definitivo. Su servicio sigue siendo el arma con el que construye su potente juego, ese que ha desarbolado a Federer en sus dos últimos enfrentamientos.

El suizo por su parte busca su sexto título en Basilea y el segundo de una temporada muy gris que está cerca de acabar. Los trescientos puntos que suma en su ciudad natal le ayudan en su objetivo de clasificarse para la Copa Masters pero no se debe relajar porque de no levantar mañana el cetro llegará a París-Bercy sin haber logrado aún la clasificación matemática. En el día de hoy ante Pospisil, jugó en algunos momentos con más corazón que tenis. Su experiencia y saber estar le hicieron sobrevivir en un encuentro que se le puso muy complicado tras ir perdiendo 1-3 en el parcial definitivo después de haber servido para el partido en la segunda manga.
En definitiva, Del Potro vs Federer. Empieza a ser un clásico en la pista cubierta. Y más en Basilea. 4-13 para Federer en los enfrentamientos directos, pero 3-1 para el argentino en superficie techada. Si analizamos lo sucedido durante la semana se hace difícil ver al de Tandil sucumbiendo ante un Roger que sigue sin exhibir su mejor nivel, ni al servicio ni cuando la pelota se pone en juego pero a estas alturas sería temerario descartar a una leyenda como el genio suizo. Así que solo queda esperar que se ponga la bola en juego y que gane el mejor.

