Rafael Nadal ha dimitido en Miami de la Vicepresidencia del Consejo de Jugadores por su desacuerdo en puntos muy importantes entre la ITF, la ATP y más concretamente, el detonante, han sido las graves contradicciones con Roger Federer, el Presidente del Consejo. Los problemas con el calendario ATP, la estructura de la Copa Davis, la organización de los Cuatro Grand Slams y ahora las acusaciones de Federer, que se ha acercado mucho al Presidente de la ITF, Francesco Ricci Bitti, y al nuevo Presidente de la ATP, Brad Drewett. Las novedades que pretendía instaurar Rafael Nadal, más bien la revolución que quería el balear, no son bien vistas por los tres principales organismos que gobiernan la elite del tenis mundial.
Las discrepancias con Federer, el detonante
Las principales discrepancias de Rafael Nadal y los tres órganos de poder, (él era hasta hoy el Vicepresidente de los Jugadores), son básicamente tres; El reparto de los premios en los Grand Slams, el calendario ATP y la estructura de la Copa Davis.
Sin embargo, la dimisión de Adam Helfant a finales del año pasado ya auguraba cambios en el panorama jerárquico del tenis mundial. La llegada de Brad Drewett fue el primer paso hacia la salida de Nadal del Consejo de Jugadores. Nadal ha sido siempre la cabeza visible de todas las quejas del colectivo de los jugadores y el más beligerante contra el poder establecido. Sin embargo, sus reclamas están quedando en aguas de borrajas y él no aguanta más. Ha considerado que la constante pelea con todos los organismos le estaban desgastando y lo que le faltaba, era enredarse en polémicas con su amigo pero siempre rival Roger Federer.
Federer adoptó una postura muy conservadora en Australia y mostró una gran cercanía a la posición de la ITF, (que es la organizadora de la Copa Davis y los Grand Slams) y también de la ATP, que, además de los torneos ATP 250, ATP 500 y Masters 1000 es la organizadora de la Barclays ATP World Tour Finals, que Nadal no está dispuesto a seguir jugando en Londres por la política fiscal de la capital inglesa.
Federer, que siempre ha sido muy tibio en sus pronunciamientos y es quien ostenta el máximo cargo en el Consejo de Jugadores por la gran admiración que produce en todos sus compañeros, se vio “forzado” por Nadal a tomar una decisión en una dirección u otra. Roger se pronunció en Australia hacia el inmovilismo y que todo siguiera igual.
Las declaraciones de Federer pillaron por sorpresa a Nadal que manifestó que a él no le había dicho lo mismo en persona y que sabía que había muchos jugadores que comulgan con su idea.
Los jugadores, al menos el “núcleo duro” de los mismos, no coinciden siempre en todos los torneos, así que este tipo de temas tan importantes suelen tratarse o bien en los Grand Slams, donde está la mayoría de ellos o en los Masters 1000 donde están los mejores.
Federer no tardó en responder (cronológicamente hablando si tomamos la línea argumental de la historia de Grand Slam a Masters 1000 y Grand Slam…). En la siguiente oportunidad que tuvo, Federer atacó a Nadal. Habló de su lentitud a la hora de poner las pelotas en juego y de la permisividad de los árbitros con el español. (Con la certeza y la verdad en la mano). El ataque iba más allá de todo esto como dejábamos caer en nuestro artículo. Y podía ir a más.
Hasta aquí. Una semana después Nadal, harto de luchar contra todo y contra todos y sobre todo, sin ganas de enfrentarse a Roger Federer ha decidido abandonar la Vicepresidencia del Consejo.
Las críticas de Ljubicic
No han tardado en caerle las primeras críticas. Su salida del Consejo ha encontrado respuesta, ni más ni menos que en Ivan Ljubicic, quien fuera Presidente del mismo. El croata, que anunció su despedida que hará oficial en Monte Carlo, lugar donde reside, no ha tardado en hablar mal de Rafa: “Nadal es muy impaciente y lo quiere todo demasiado rápido. Los cambios se tienen que hacer en su tiempo y forma”.
El croata ha atacado con precisión: “En este tipo de temas es como en la pista de tenis, muy enérgico. Es positivo que tenga esta energía y este desea de cambio de inmediato, pero una cosa es Roger y otra… Es bueno tener a dos tipos de este estilo contrapuesto, pero si tuviéramos dos Nadal, sería un desastre”.
Los puntos de desacuerdo
El Consejo de Jugadorses representa a los mismos, ellos son independientes y autónomos de la ITF y la ATP, así que cuando se hablaba de Huelga, se hacía, en términos reales de cierre patronal. Básicamente las discrepancias se basan en;
A) Nuevo calendario.
B) Nueva estructura de la Copa Davis. (Muy relacionada con el nuevo calendario)
C) Renegociación del reparto de premios
D) Nueva sede del Masters o Copa de Maestros
(Si pulsas sobre los puntos de desacuerdo, verás las noticias publicadas al respecto en PuntodeBreak)
¿En qué puntos básicos?
En PuntodeBreak los hemos tratado todos extensamente, pero hoy haremos un repaso a modo de resumen.
El nuevo calendario busca más semanas de vacaciones. Nadal considera que el calendario es criminal, sobre todo para los jugadores de élite. Su estatus depende de muchas semanas de tensión y entrenamiento y los jugadores que ganan más partidos tienen que jugar consecutivamente muchos torneos sin descanso. Cambian de ciudad y vuelta a empezar. Por ejemplo. Si un jugador quiere estar en la élite tiene que competir al máximo nivel en Indian Wells en la Costa Oeste, en el desierto de California y la semana que viene empieza a competir en Miami, en la Costa Este de Estados Unidos, en Florida.
Un jugador que quiera mantenerse regularmente entre los primeros tiene que hacer grandes papeles en los Masters 1000 y en los Grand Slams y casi no puede hacer “giras” en torneos más pequeños que pare ellos serían más fáciles de ganar y que les pueden dar grandes beneficios. Torneos ATP 500 y ATP 250 más cortos, más sencillos y donde ganarían más dinero. Sin embargo, hacer todo esto les provocaría un cansancio incalculable que les pondría en peligro en los Masters 1000 o en los Grand Slams. Así que para rendir, conseguir los puntos necesarios para estar arriba y ganar dinero, deben estar muy finos y sin fallos en “los grandes”.
Sobre la Copa Davis, la intención original de Nadal es que fuera una especie de Mundial de Fútbol. Que se cambiara el formato de un año en un país y el año siguiente que vuelvan a enfrentarse en otro. Bien cada cuatro años o bien bianual.
Nadal proponía un sistema bianual, como mínimo o con otro sistema, pero la ITF, ni siquiera se sienta a negociar. En muchos casos las grandes estrellas del circuito ATP tienen que renunciar a la Copa Davis y a defender a su país porque estos partidos, que además les llevan un fin de semana de concentración y estrés, en muchos casos para la estrella de una nación, con tres partidos a cinco sets, uno de ellos en dobles… es demasiada carga. Es la opinión de Nadal, pero también lo es de Federer o Djokovic, por hablar de otros de los líderes. Roger ha tenido una presencia testimonial los últimos años de su carrera y hasta ha dejado que Suiza perdiera la categoría del Grupo Mundial. Roger ha desistido en el intento de ganarla “él solo”. Este año, en cambio, se lo había propuesto como una de sus metas, pero los números de presencias de Roger con Suiza han sido muy limitados. Nadal, con la ausencia de Oropesa sumará 7 ausencias en las últimas 12 ediciones. Djokovic, un patriota y un jugador que ha declarado amar a su país por encima de todas las cosas, no ha dicho nada. No se ha pronunciado nunca y cuando lo ha hecho ha sido para hablar de la importancia de la competición para él, de su compromiso con Serbia y bla, bla, bla. El año pasado, su obstinación por ganarlo todo le llevo a competir forzado contra Argentina. La broma le costó una lesión que pudo ser más grave, un final de año desastroso y un lastre importante. Este año, ni una mala palabra ni una buena acción. Adiós a las dos primeras rondas y deja a sus amigos y compatriotas que se las apañen solos, ni más ni menos que en la República Checa. Adiós muy buenas.
En realidad, es una postura lógica. Si quiere mantener el número 1 no puede estar en todas las batallas. No se puede ganar la guerra en todas partes.
Este debate está al orden del día y en todas las naciones. Si no, que se lo pregunten a Argentina o qué le pareció a Nalbandian, (otro enamorado de la Davis), que Del Potro se fuera a Shanghai días antes de la final en Mar Del Plata.
La ITF, encabezada por Ricci Bitti, está enrocada. Y si el Consejo no les aprieta, y Federer, tras su desilusión de este año le va a dar igual, (porque es posible que o no la juegue o un año se dedique sólo a esto… y listo).
Con respecto al reparto de premios hay más cola. Los torneos que organiza la ATP negocian por separado los derechos de televisión y el reparto de premios lo asigna la propia ATP. Nadal quería que los jugadores fueran partícipes de todos los conceptos de facturación. Entradas, derechos de televisión… y que el reparto fuera distinto. Pero la ATP no va a pasar por ahí. Pero, uno de los principales problemas que tiene Nadal con la ATP es la designación de Londres como la capital del Masters. La parte positiva es que el Millennium Dome el O2 Arena es un lugar idílico, Londres una de las capitales del tenis mundial, la afluencia de público es mayúscula, la facturación garantizada, hay un patrocinador solvente y contrastado, como Barclays… pero Londres tiene una política fiscal por la cual, si se produce un evento continuado en el año, y un extranjero va a jugar a Londres, que es una de las sedes, no sólo tiene que pagar sus impuestos sobre los beneficios conseguidos en el propio evento, (pongamos en este caso la Barclays ATP World Tour Finals), sino que debe pagar un porcentaje de su Renta Anual conseguida en el circuito al que pertenece el evento. Resumiendo: A Nadal, y a todos los jugadores, participar en el Masters no sólo les cuesta el 50% del beneficio, según Ley, sino que además tiene que dar una parte de sus beneficios en el Circuito ATP a la ciudad de Londres incluido lo que haya rentado, pro-rateadamente sus beneficios a efectos de patrocinio, etc. A Nadal no le salen las cuentas. (Nadal prefiere que se juege en otro lugar done sea menos gravoso).
Sin embargo, Londres es muy benévola con los jugadores ingleses o, concretamente con los que están afincados en Londres. Tener Londres como domicilio fiscal es, literalmente un chollo para los grandes deportistas. (A lo mejor, así entienden porque Usain Bolt no corre la Golden League en Londres, o porque Fernando Alonso y otros muchos multimillonarios deportistas que tiene que competir en esta ciudad tienen un apartamento allí, donde están empadronados).
La ITF, la ATP y el Presidente del Consejo, Federer se han enrocado y Nadal se ha cansado: “Cuando me involucro en algo, lo hago al cien por cien", ha insistido Nadal" en la versión digital del diario francés L''Equipe, donde asegura que "el 90 por ciento de los jugadores están de acuerdo sobre el tema". "He perdido demasiada energía en todo esto, con seguridad no va a suceder de nuevo”.
Así que, desde hoy, Nadal ya no es el Vicepresidente y el Consejo tendrá que volver a reunirse y replantearse todos estos temas. Ahora con Nadal no como toro ni torero, sino desde la barrera. Habrá noticias en Roland Garros. Seguiremos informando.

