Bernard Tomic ha protagonizado una de las típicas historias de “niñato” que dejan su potencial de Top 10en la vulgaridad de alguno de sus comportamientos. Como ya hemos comentado en PuntodeBreak.com,su relación con su padre, entrenador, jefe de comunicación y mánager, es una constante ida y venida de emociones de amor y odio.
El episodio en concreto se ha dado esta misma mañana en Miami, tarde en España, cuando Tomic, tras perder un juego ante David Ferrer, ha pedido al juez de silla que desalojara a su padre y entrenador de la pista. El juez de silla ha decretado un warning al jugador porque su entrenador, (el testarudo papá), le estaba haciendo indicaciones. Bernard estaba entendiendo que las indicaciones de su padre estaban perjudicándole y le pidió que se fuera de la pista. En Wimbledon 2011, otra de las “hijas de papá” más conocidas del circuito, (Marion Bartoli), ya había protagonizado un episodio similar, cuando le pidió a su padre que abandonara la pista donde estaba jugando porque le estaba poniendo nerviosa.
Una vez más, todo aquello que es ajeno a lo que ocurre propiamente dentro de la pista de tenis, ha distraído a Tomic. No queremos decir con esto que Ferrer, que ha hecho un grandísimo partido no haya merecido la victoria. Ferru es mejor tenista y ha jugado mejor que el australiano, pero si Bernard tuviera la mitad de la cabeza de Ferru y fuera la mitad de consistente y constante, no hablaríamos de un Top 10, podríamos hablar de algo más. Si a papá le parece bien, claro.
En rueda de prensa, Tomic ha dicho que no ha habido ningún problema con su padre, sólo quería que le fuera a encordar algunas raquetas…

