Entre el cuadro original de la WTA Championships 2009 y el de la WTA Championships 2011, hay tan sólo dos coincidencias: Caroline Wozniacki y Victoria Azarenka. El Campeonato WTA de hace dos años estuvo plagado de bajas, lágrimas y mucho drama, como si presagiase el fin de una era en el tenis femenino y el inicio de otra.
Hace menos de dos años pero muchos de los nombres que aparecían en ese cuadro inicial de 2009 están o bien desaparecidos -Dinara Safina, Elena Dementieva o Serena Williams-, o bien hay que ir a buscarlos muy abajo en la clasificación WTA -Svetlana Kuznetsova, Venus Williams y Jelena Jankovic. Wozniacki y Azarenka fueron de las que no sobrevivieron al durísimo Campeonato de 2009 pero su juventud y la falta de rivales les han llevado a disputar, para asombro de muchos, su tercera Copa Masters consecutiva.
En 2009 se definió una nueva manera de hacer tenis en el circuito femenino: calambres, sudor y lágrimas. Exhibiciones de fuerza y de debilidad donde quienes más brillaron, ajenas a cualquier drama, fueron las hermanas Williams, que se disputaron una final que acabó ganando Serena.
El primer episodio de la telenovela del Sonny Ericsson Championship de 2009 lo protagonizó Dinara Safina. La rusa se presentaba como la jugadora nº1 y tenía la presión de demostrar que realmente lo era, pese a no haber ganado nunca una final de Grand Slam. Sin embargo, Safina venía muy mermada por el Abierto de Beijing, donde empezó a sufrir los problemas de espalda que parecen haberla apartado definitivamente de las pistas. Con el número uno en juego, en su primer partido de la Ronda Robin contra Jelena Jankovic, cuando llevaban 12 minutos de juego Dinara Safina no aguantó el dolor y se tuvo que retirar.

Safina le devolvió el nº1 a Serena Williams y a partir de ahí no ha vuelto a "levantar cabeza". Su sustituta fue Vera Zvonareva, que iba como nº9. La rusa, que había perdido la final del año anterior ante Venus Williams, debutó, y perdió, en uno de los partido más dramáticos que se recuerdan en esta competición por 6-0, 6-7, 6-4. Por favor, aquellos que tiendan a empatizar con el dolor ajeno o que sean hipercondríacos que se abstengan de pulsar sobre el play.
Drama, mucho drama. Aunque es difícil no preguntarse para qué tanto drama... Zvonareva ya no jugó más encuentros y se retiró alegando una lesión en el tobillo. Así pues, Agnieszka Radwanska, que iba como nº10, tuvo que hacer algo bastante insólito: sustituir a la sustituta.
Radwanska tuvo que jugar contra Victoria Azarenka, que ya había protagonizado momentos muy tensos en su partido contra Caroline Wozniacki. La bielorrusa tuvo bola de partido en un último set que había dominado e incluso había sacado para ganar el partido con 5-3. Victoria acabó perdiendo su saque de nuevo y concediendo un punto extra a Wozniacki por golpear la raqueta.
Contra Radwanska, Azarenka volvió a hacer alarde de su falta de concentración y nervios extremos. Pese a tener un resultado de 6-4, 5-2 a favor, acabó perdiendo el segundo set y, entre lágrimas, los calambres le obligaron a retirarse, dejando el partido en un resultado final de 6-4, 5-7, 1-4.

Después de que Safina, Zvonareva y Azarenka se retirasen, parecía que la lista no se podía ampliar. Pero no fue así, otra de las jóvenes, la única que se clasificó para las semifinales, tampoco acabó su partido.
Caroline Wozniacki abandonó su partido ante Serena Williams cuando perdía 6-4 1-0, por problemas en el estómago y el muslo. Parece que la danesa pensó que ya había tenido suficiente dosis de sufrimiento para una semana. Serena se vio las caras en la final con su hermana Venus, que había empezado el torneo perdiendo dos partidos en la Ronda Robin, y se llevó el título como quien no quiere la cosa. Eso sí, antes también hubo un poquito de drama para las hermanas: la pareja fue eliminada en semifinales de dobles por Nuria Llagostera y Mª José Martínez que, por si no había habido suficientes, dieron la sorpresa del campeonato al llevarse el título.
En el siguiente vídeo podéis ver el resumen de esa semana frenética que se vivió en la capital de Qatar en 2009. Al ver ese inicio con las jugadoras vestidas de largo para la fiesta de presentación y saber el desenlace, dan ganas de doblar las imágenes con la típica voz en off de los trailers de las películas de terror: "Ocho bellas jugadoras de tenis se disponen a jugar el campeonato del año. Lo que ellas no sabían es que, lo empezó siendo un evento WTA para las mejores de 2009, iba a acabar siendo... un auténtico despropósito".

