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Jaque al revés a una mano

Sólo 3 tenistas entre las 50 primeras lo practican

El circuito femenino está enterrando el revés a una mano. Es verdad que tampoco el masculino tiene muchos jugadores que empleen ese golpe, pero, desde luego, las chicas lo tienen prácticamente desterrado.

La técnica del revés a una mano ha sido siempre muy controvertida. Todos los niños empiezan a pegarle de revés con dos manos, para afianzar el golpe y para ayudar a la mano débil a orientar la pelota y a la fuerte, a reforzarla en el golpe para que coja más potencia. Para nadie el golpe de revés es natural en sus inicios con el tenis.

No obstante, con sus ventajas y desventajas, a priori, no parece que el golpeo a dos manos sea tan claramente beneficioso para el juego de tantas jugadoras como para que el porcentaje de aquellas que lo golpean a una mano sea tan ínfimo como para, prácticamente, darlo por perdido. De las 50 primeras sólo 3 lo utilizan. (Schiavone, Vinci y Domínguez).

Sólo una Top-10 juega su revés a una mano. Francesca Schiavone. La italiana, una delicia en los golpes desde el fondo y a media pista, ha encontrado no obstante, en su golpe de revés, un arma para atacar y vencer en tierra batida. Y ha conseguido llegar a dos finales consecutivas de Roland Garros.

Puede que una de las claves, precisamente, sea su golpe de revés a una mano. Existen dos ventajas principales de este golpe sobre el de dos manos. Una, el recorrido del cuerpo, menos agresivo y expresivo. Se puede impactar a la bola con anterioridad dado que la maniobra que implica es más natural y más corta. Y dos, te permite cambiar la dirección de manera mucho más dificil de leer para el rival. La muñeca y el antebrazo cargan todo el peso del golpe.

La italiana ha hecho dos grandes Roland Garros

Evidentemente hay menos dominio de la bola, porque la precisión es mayor con dos manos, y sobre todo, las bolas altas son aconsejables atacarlas con las dos manos para no perder la referencia visual. Pero un golpe de revés a una mano permite atacar con fuerza bolas a las que, para impactar con dos manos, (al tener que estar mucho más encima de la pelota), te pueden hacer perder, además mucho terreno.

Los últimas mohicanas

La mejor y casi única representante en la elite que hoy golpea el revés a una mano es Francesca Schiavone, aunque su compatriota Roberta Vinci, también lo hace con una sola mano.

Schiavone ataca a una mano

No obstante, el golpe de revés de Vinci, es siempre cortado. Y nunca ataca a la pelota. Ese golpe de Vinci, inspirado en la gran Steffi Graf, es un golpe más bien defensivo y limita mucho su juego. El dominio y el control que ejerce la italiana es suficiente para sobrevivir en el profesionalismo entre las 50 primeras, pero entrega una parte importante de su juego. Al no tener la variedad del golpe liftado de revés es previsible y poco dañina. Graf, una maestra del cortado, tampoco atacaba de revés y, desde luego, era su peor golpe, pero su derecha tan dominadora y su clase le permitieron reinar muchos años.

Graf, la número 1 del revés cortado

No obstante, Graf comenzó a tener problemas cuando se encontró con una jugadora como Arantxa Sánchez Vicario, capaz de atacarle a su revés con un golpe cruzado que no existía en aquel momento en el circuito. Y todavía le fue peor con la aparición de Mónica Seles.

El revés de Arancha fue su mejor golpe

Las italianas, son las únicas que practican el golpe a una mano, hasta llegar casi al puesto 50, concretamente en el 44 donde se sitúa Lourdes Domínguez.

La española es, junto a Schiavone, la única mujer entre las 50 primeras que pega su golpe de revés a una mano liftado. También intercala su golpe con muchos cortados, pero, por contra a Roberta Vinci, ella sí golpea en muchas ocasiones.

Lourdes Domínguez con su revés a una mano

Grandes legados

A falta de un presente ejemplar, y como siempre ocurre, la tendencia acaba siguiendo las pautas de las ganadoras. Si el tenis moderno lo dominaban las Williams con sus poderosos golpes a dos manos.

Lo cierto es que para todo héroe hay una antítesis o antihéroe. Y la princesa del revés a una mano, fue la belga Justin Henin.

La tenista belga lideró las listas grancias a su dominio de los golpes de fondo y, a pesar, de ser muchísimos más liviana que las hermanas Williams, su poderoso revés complicaba muchísimo a las morenitas estadounidenses. Evidentemente también su movilidad era una gran arma, pero la única capaz en el circuito de seguir su velocidad de pelota y acelerarla era Henin, en parte, porque sus golpes veían constantemente pegados con fuerza, el revés y la derecha.

Otro famoso revés a una mano, que tuvo influencia en el circuito femenino fue el de Amelie Mauresmo.

El revés de Mauresmo era un cañón

Su golpe liftado a una mano complicaba muchísimo a las tenistas que no dominaban bien sus movimientos de revés. Tanto el paralelo como el cruzado eran artes de completo dominio para la francesa. Y esta es otra ventaja. El golpe natural a una mano, aparentemente, permite paralelos más sencillos y profundos que el de dos manos.

El cortado

Steffi Graf fue la gran maestra del golpe cortado de revés a una mano. Estamos hablando de un golpe profundo y casi sin bote que incomodaba muchísimo a sus rivlales. Era especialmente peligroso en hierba. Pero muy bueno en todas las superficies. Igualmente, Graf no fue la número uno indiscutible tanto tiempo sólo con ese golpe tan dominado. También era capaz de acelerar cuando se sentía atacada con el topspin de revés. Así que nunca se le podía atacar tranquila. (Seguir el vídeo, especialmente a partir del minuto 1:00).

Otra representante del revés a una mano, y de golpe cruzado fue ConchitaMartínez. La española, muy al estilo de Steffi Graf, también dominaba con su derecha y cortaba la mayoría de sus ocasiones su revés. Era un golpe también largo y con bote muy bajo. Como a Steffi, en hierba esa pelota hacía mucho daño. Y de la misma manera, también era capaz de acelerar con un topspin a una mano de revés.

Conchita con su revés a una mano

La WTA, convertida en un bombardeo constante por todas las jugadoras, bien sea en golpes de derechas o revés, está dejando escapar un golpe como el revés a una mano, y todo parece indicar, por la formación de las nuevas tenistas y por el rendimiento de las nuevas generaciones, que es un golpe a extinguir.

El revés a una mano siempre estético