La eliminatoria de la Copa Davis que enfrentará a Francia y Austria el próximo fin de semana tendrá un escenario muy peculiar. Los austriacos han decidido tirar la casa por la ventana para el enfrentamiento contra uno de sus enemigos más duros (se han enfrentado siete veces en la Davis y las siete han sido triunfos franceses) y han preparado un escenario temible.
Con capacidad para 6.000 espectadores, los más de 10.000 metros cuadrados del hangar número 3 del aeropuerto más importante del país, a 20 kilómetros de Viena, será la sede de los encuentros. Habitualmente, el recinto se usa para el mantenimiento del Boeing 747, pero para esa eliminatoria se convertirá en una cancha de tenis con pista de arcilla para más de 5000 austriacos. 
El presidente de la Federación Austriaca de Tenis, Helmut Dorn afirma que están plenamente satisfechos de la idea: "Ronnie Leitgeb (el agente del número 11 del mundo, y austriaco, Jurgen Melzer) tuvo la idea, y pensamos que es único. Estamos muy contentos de poder jugar cerca de Viena".
Sobre el posible ruido de los aviones, el mejor tenista austriaco del momento, Jurgen Melzer, afirma que no cree que sea un problema: "En Flushing Meadows están los aviones pasando constantemente y nunca ha sido un problema. Además, espero que nuestros fans hagan más ruido que un avión". 
A la eliminatoria, Austria llega con todo su potencial y Francia tiene dos bajas que pueden resultar claves. Si en la final del año pasado perdían 3-2 ante la Serbia de un inconmensurable Novak Djokovic, ahora podrían despedirse a las primeras de cambio, pues llegan a Austria sin Jo-Wilfred Tsonga y Gäel Monfils.

