Djokovic se abona a la épica para derrotar a Musetti
El tenista serbio consiguió remontar dos sets adversos ante el italiano Lorenzo Musetti para avanzar a los cuartos de final de Roland Garros 2021.
Si algo deja está dejando claro el torneo de Roland Garros 2021, es que no hay rival fácil. Thiem, Rublev o Bautista pueden dar fe de ello, al verse apeados del torneos por rivales en apariencia sencillos para ellos. Y es que en ocasiones, resulta difícil para grandes jugadores aceptar que están dificultades frente a tenistas de un ránking mucho menor que el suyo. Si no se gestionan los emociones y la motivación, el favoritismo puede convertirse en un arma de doble filo que no deje desplegar el tenis exigido para acceder a unos cuartos de final de Grand Slam. Y Novak Djokovic pareció inmerso en un bucle de este estilo durante los dos primeros sets, para finalmente conseguir ganar el encuentro por 6-7, 6-7, 6-1, 6-0 y 4-0 (ret) en tres horas y 28 minutos de encuentro.
Y es que el italiano Lorenzo Musetti, número 76 del ránking ATP, resultó ser un hueso duro de roer. Djokovic saltó a la Philippe Chatrier sintiéndose superior a su rival, gestionando con tranquilidad los primeros juegos y creyendo que el italiano caería como fruta madura, en los últimos compases de set. Pero la tranquilidad se convirtió en desidia cuando Musetti conseguía devolver un break inicial del serbio en el ecuador del primer set. El italiano se hizo grande ante un Djokovic amilanado, apático, que no parecía entender el por qué del devenir del encuentro y que veía como Musetti con el paso de los minutos se sentía superior en pista. El primer set se iba a decidir en el tie-break, y allí Musetti fue superior a su rival y se adjudicó la primera manga por un parcial de 9-7.
El público estaba atónito ante lo ocurrido. Djokovic intentó activarse algo de piernas y comenzó a meter más bolas con mucho peso hacia la zona de revés de Musetti, y dio vía libre a su juego atacante, paciente y seguro. Este cambio de actitud le valió para llegar a un tiebreak que parecía erigirse en decisivo para el devenir del encuentro. De nuevo,Djokovic tuvo que remar con marea en contra y veía como Lorenzo seguía con su buen hacer en los desempates y con un parcial de 7-2 se ponía por arriba dos sets a cero. ¿Estábamos ante una de las grandes sorpresas del año?
El partido adquirió tintes dramáticos. Djokovic vagaba por la pista desesperado; ni siquiera parecia enojado consigo mismo, ni se le percibía una actitud que invitara al optimismo. Decidió tras perder el segundo set para irse al vestuario. Una acción que nuevamente dará que hablar. Volvió a la cancha en unos minutos y poco a poco, apoyado en una mejoría en su saque, el serbio fue ganando terreno y erigiéndose en el dominador de todos los puntos. Musetti transitó durante todo el partido, y especialmente desde el tercer set, parapetado en fondo de pista, corriendo de lado a lado tres metros por detrás de la línea de fondo, viendo como Djokovic había comenzado a sacar a relucir su tenis. Parecía que estábamos viviendo el mismo partido ante Taylor Fritz en el Open de Australia de este mismo año.
Djokovic certificó la remontada
Todo se iba a decidir en el quinto set. En contra de lo que pudiera pensarse, Lorenzo Musetti no se vino abajo, sino que redobló sus esfuerzos e intentó dominar un poco más el partido a sabiendas de lo sucedido en los dos últimos sets. Pero ya había cambiado el rictus de Djokovic. El número uno del mundo se sentía ganador. Nole destapó el tarro de las esencias, y jugó un tenis sensacional, combinando ángulos, dejadas, subidas a la red que desorientaron a un Musetti con más voluntad que talento en sus incursiones en la red. Musetti no pudo más y con 4-0 en el marcador decidió retirarse por problemas físicos. Tremenda remontada de Djokovic que en cuartos de final se citará con Matteo Berrettini, tenista que viene descansado tras aprovecharse de la retirada de Roger Federer.