Escrito el 8 de Marzo de 2010, 19:06 en Noticias | Sin Comentarios »

John McEnroe fue sin duda alguna uno de los mas grandes tenistas de la historia, que traía un plus extra de rebeldía y egocentrismo multiplicado a la máxima potencia. En el mundo del tenis super profesional, ya no es común cruzarse con talentos que aparte traigan una cuota de rebeldía como había en otros tiempos, y como en el caso de “Super Mac”. John McEnroe siempre fue ejemplo de profesionalismo y sublevación ante los altos estamentos del tenis.

Nació el 16 de febrero de 1959 en Alemania donde su padre servía en la fuerza aerea de los Estados Unidos.De ascendencia irlandesa, poco antes de cumplir un año, su familia se mudó a la ciudad de Nueva York. Creció en Douglaston en el borough de Queens y aprendió a jugar al tenis en el Port Washington Tennis Academy (un complejo con 17 canchas indoor en Long Island) junto a otros excelentes tenistas como Vitas Gerulaitis y Mary Carillo.

En 1977 marco su primer hito, llegando desde la clasificación a Wimbledon, y alcanzando las semifinales del torneo , siendo el primer caso que llegaba a esa fase del torneo viniendo de la etapa clasificatoria. En 1979 conquistó su primer título de Grand Slam al ganar el US Open tras vencer a Connors en semifinales y a su gran amigo Vitas Gerulaitis en la final, convirtiéndose en el más joven en ganar el torneo (luego superado por Pete Sampras), con 20 años y 6 meses. Ese año conquistó nada menos que 10 títulos de individuales y 17 de dobles, sumando 27 en total, un récord no superado hasta el día de hoy.

Cuando hablamos de su rebeldía, como ejemplo basta con recordar sus permanentes insultos y quejas ante los jueces, lo que le valió ligarse mas de una multa y la antipatía de los poderosos. Llego a calificar al umpire Ted James como la escoria del mundo. Así era John no le importaba decir lo que pensaba ante quien sea.
Una de sus máximas rebeldías fue después de triunfar en Wimbledon ante ni más menos que Bjorn Borg otro fenómeno de la época. Por su manera de actuar el All England Club no le concedió la membresía honoraria del club, un honor normalmente dado a los ganadores de individuales. Inmediatamente después de la victoria. McEnroe respondió no acudiendo a la cena de campeones por la noche. Cuando se le pregunto por este asunto respondió: “Quería pasar la noche con mi familia, mis amigos y la gente que me ha alentado y no con un montón de estirados de entre 70 y 80 años que te dicen que estás actuando como un imbécil”.

Esa actitud pintaba de cuerpo entero lo que era Mac Enroe, que entre 1981 y 1984 fue numero uno, ante verdaderos maestros como Borg, Ivan Lendl, Guillermo Vilas y Jimmy Connors entre otros. Cerró su brillante carrera en 1992 y su mayor recuerdo de ese año es haber formado el equipo de Copa Davis ganador junto a Andre Agassi, Pete Sampras y Jim Courier, denominado el “Equipo de los sueños”. McEnroe participó en el dobles junto a Sampras en la final, ante Suiza.
Un grande por donde se lo mire, que vivió intensamente su carrera de tenista, con una sublevación permanente difícil de encontrar en la historia, mas un talento indomable con la raqueta, el “Super Mac” es sinónimo de furia, rebeldía y un brillante talento que marco al tenis de los años 70 y 80.