¿Cómo puede afectar la meteorología a las pistas de tierra batida?

Desvelamos cómo afectan el frío, el calor o la humedad a unas pistas cuyas condiciones cambian mucho según el tiempo, algo clave en este 2020.

Cómo afecta frío, calor y humedad a pistas de tierra batida. Foto: gettyimages
Cómo afecta frío, calor y humedad a pistas de tierra batida. Foto: gettyimages

Desde el momento en que se supo que Roland Garros 2020 se iba a disputar entre finales de septiembre e inicios de octubre, empezaron a correr ríos de tinta especulando sobre cómo podría afectar ese cambio de fecha a Rafael Nadal y los principales candidatos a destronarle del Grand Slam parisino. En muchas ocasiones, se percibe una falta de claridad conceptual a la hora de establecer cómo afecta el frío, el calor o la humedad en las pistas de tierra batida y, por ende, en el juego. Si en un artículo anterior analizábamos cómo iba a ser este nuevo Roland Garros, atendiendo a factores como el hecho de jugar con luz artificial o disponer de menos horas de luz, es momento de incidir en la manera en que las condiciones meteorológicas afectan a las pistas y quién sale más beneficiado en cada caso.

Un nuevo Roland Garros

Un nuevo Roland Garros

La nueva celebración a finales de septiembre cambia las condiciones climatológicas y se añade a una serie de innovaciones en este 2020.

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Algo a lo que se refieren recurrentemente los tenistas es cómo cambian las condiciones de la pista entre el día y la noche. Es algo que suele ocurrir en todos los torneos, pero en tierra batida se hace más palpable y en eventos como Roma, especialmente. El torneo suele disputarse entre finales de abril e inicios de mayo y es habitual ver cómo durante el día hace mucho calor, mientras que por la noche las temperaturas bajan abruptamente. En muy pocas ocasiones se ha visto competir a Nadal en la jornada nocturna. Las condiciones ideales para el balear son siempre con calor y poca humedad, ya que la pista está mucho más rápida; el bote de la pelota es más alto, su efecto liftado hace mucho más daño a sus rivales y su velocidad para desplazarse por la pista le confiere una gran ventaja.

Lo que ocurre en tierra batida cuando hace frío y humedad es que tanto la pelota como la pista se ponen más pesadas. Estas condiciones favorecen a tenistas cuyo estilo de juego sea más directo y empleen los golpes planos con recurrencia. Ostentar una capacidad innata para acelerar la pelota sin necesidad de imprimir mucho efecto es clave ya que cuesta mucho más mover la bola, su bote es más bajo y, por tanto, el golpe liftado de Nadal o Thiem pierde eficacia. El español cayó ante Wawrinka en Roma 2015 en una noche fría y húmeda, e incluso en Roland Garros ha sufrido con estas condiciones, como contra Diego Schwartzman en 2018.

El ATP Masters 1000 Roma 2020 se antojaba una preparación de cara a París con estos factores meteorológicos como protagonistas, pero el caso es que las temperaturas están siendo muy altas en la capital italiana y, tal y como señalaban Karolina Pliskova y el propio Nadal en sendas ruedas de prensa, la pista está más rápida que en ediciones anteriores. Sin embargo, se espera que en París el frío y la humedad sí sean protagonistas. En las semanas en que se disputa el torneo, del 27 de septiembre al 11 de octubre, el sol se pondrá en torno a las 19:00 hora local, por lo que la incidencia del sol será mucho menor durante todo el día que en junio, cuando habitualmente se juega el torneo.

No sería raro que Rafael Nadal solicitara a la organización disputar la mayor parte de sus encuentros a mediodía, con el fin de evitar unas condiciones de nocturnidad en la pista, que incrementaran el frío y la humedad, haciendo que la velocidad de la bola y de la cancha fueran menores y perjudicando sobremanera su estilo de juego. Novak Djokovic puede adaptarse a todas condiciones por tener un juego más neutro, mientras que a Dominic Thiem le interesa lo mismo que al español, aunque su mayor capacidad para imprimir potencia a sus golpes hace que siento algo menos los efectos de una meteorología adversa.

Jugadores como Daniil Medvedev, Alexander Zverev, Matteo Berrettini, Roberto Bautista o Andrey Rublev, así como pegadores natos como Milos Raonic o Karen Khachanov, se verían muy beneficiados por la proliferación de condiciones más otoñales en Roland Garros 2020. Habrá que estar muy atentos a la evolución del tiempo atmosférico durante esas dos semanas ya que el ATP Masters 1000 Roma 2020 no podrá erigirse en una referencia por las altas temperaturas de toda la semana.

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