Emma Raducanu no llega en las mejores condiciones posibles al Open de Australia 2026, y es sabedora de ello. La tenista británica llegó a la nueva temporada tras más de tres meses sin competir debido a una lesión en el pie, de ahí que vaya con pies de plomo de cara al primer Grand Slam del año.
"El final de 2025 fue difícil, porque tuve una lesión en el pie que me impidió jugar. No pude tener una pretemporada como tal. Por eso, siento que necesito quitarme la presión de encima y no exigirme demasiado ni esperar jugar un tenis increíble", reconoció en el Media Day previo a su debut, que será mañana por la mañana ante Mananchay Sawangkaew.


