5-2 era el marcador con el que Cameron Norrie prácticamente saboreaba un notable triunfo ante el español Roberto Carballés Baena, pero nada más lejos de la realidad. El tinerfeño, contra las cuerdas, fue remontado poco a poco, tener punto de partido en contra y completar una valiosísima remontada en Estoril, venciendo al británico por 5-7 6-2 y 7-6, en un partido realmente agónico, cerrado en más de 3 horas.

