Serena Williams no tuvo problemas en deshacerse de Margarita Gasparyan y se plantó en los cuartos de final del Open de Australia en apenas 55 minutos de juego (6-1 6-1). La diferencia de potencia en los golpes fue suficiente para que la norteamericana lograra su pase a la siguiente, sin necesidad de acometer un serio esfuerzo sobre la Rod Laver Arena. La número 1 del mundo conectó 19 ganadores por 15 no forzados y cruzará, por un puesto en semifinales, ane la rusa Maria Sharapova, a quien domina ampliamente en el histórico de su rivalidad.

