El suizo Roger Federer ayudó a un niño a no ser aplastado por una masa de gente que le pedía un autógrafo. Este grupo de personas se abalanzaron hacia delante intentando que el ganador de 17 Grand Slams le diera su autógrafo sin percatarse que delante en la fila había un niño pequeño que comenzó a llorar. Roger pidió a la gente que se echara para atrás a la vez que solicitó a los de seguridad que sacaran al chico, que le dio su gorra y su pelota para que se la firmara. Bonito gesto de Federer que convirtió un mal momento para ese niño en un día que nunca olvidará.

