La exigencia de ser cabeza de serie número uno en un torneo puede romper con los esquemas incluso de la tenista más sólida del circuito. Angelique Kerber ha de asumir esa presión con suma entereza, a pesar de declarar continuamente que Madrid no se le da bien. La tenista germana tiene armas tenísticas y mentales para poder demostrar ese poderio que demostró el año pasado, y hoy lo demostró en la primera ronda del torneo WTA Premier de Madrid. El cansancio acumulado no se ha hecho mella en el día de hoy, al vencer por 6-4 y 6-2 a la húngara Timea Babos en una hora y 20 minutos de partido.


