Desde que comenzase la invasión de Rusia a Ucrania, tan solamente un torneo ha conseguido hacer oficial un veto hacia los jugadores rusos y bielorrusos. Se trata de Wimbledon 2022, que ha sentado un precedente que puede que otros eventos quieran imitar. Es el caso del torneo de Tallin, en Estonia, un nuevo WTA 250 que se disputará relativamente cerca del conflicto. Los países bálticos siempre se han posicionado con vehemencia en contra de la acción rusa, y el evento estonio podría ser el segundo torneo en hacer oficial el veto y prohibir la entrada a jugadoras rusas y bielorrusas. Eso sí, necesitarían un mandato del Gobierno, puesto que la WTA elige no imponer ningún tipo de veto. Más allá de ello, el propio torneo está en negociaciones para que Jelena Ostapenko se una a sus filas, convirtiéndose en una gran atracción de uno de los nuevos torneos.
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