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Ariana Geerlings arrasa en Mallorca y culmina una remontada personal extraordinaria

Fernando Murciego - 18 oct 2026
Ariana Geerlings arrasa en Mallorca y culmina una remontada personal extraordinaria. Fuente: Getty

Ariana Geerlings ha dado este domingo un paso de gigante en su carrera profesional. La tenista española se ha proclamado campeona del WTA 125 de Mallorca tras imponerse con una autoridad incontestable a la checa Laura Samson por un doble 6-2. A sus 21 años conquista el título más importante de su trayectoria y confirma que su progresión va muy en serio después de superar un auténtico calvario físico.

Geerlings no dio ninguna opción a su rival en la final. Frente a una jugadora situada entre las 150 mejores del mundo, la española firmó una actuación sobresaliente para levantar su primer trofeo de esta categoría. Además, lo hizo sin ceder un solo set durante toda la semana y eliminando por el camino a las dos primeras cabezas de serie. Una demostración de solidez y confianza que le permitirá dar un importante salto en el ranking mundial, acercándose a la barrera del top300 y quedándose a las puertas de su mejor clasificación histórica.

De las lesiones a conquistar su mayor título

El triunfo adquiere todavía más valor al repasar el recorrido reciente de la granadina. Geerlings tuvo que afrontar un largo periodo de inactividad, de aproximadamente un año, debido a una segunda lesión del ligamento cruzado anterior de la rodilla. Un golpe especialmente duro para una deportista que veía cómo su progresión quedaba interrumpida por los problemas físicos. Sin embargo, la española ha conseguido reconstruir su carrera y encontrar nuevamente su mejor tenis. Los números de 2026 reflejan ese crecimiento: acumula un balance de 29 victorias y cinco derrotas, además de cuatro títulos desde el pasado mes de julio.

Mallorca representa mucho más que una semana exitosa. Es la recompensa a meses de trabajo y paciencia después de atravesar uno de los momentos más complicados de su trayectoria. Geerlings ya sabe lo que significa ganar un WTA 125 y ahora tiene motivos para mirar al futuro con ambición. Su historia demuestra que, incluso después de los golpes más duros, todavía quedan capítulos por escribir.