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Alcaraz le roba el alma a Arnaldi

El murciano salvó cuatro bolas de set en un arranque de partido donde el italiano fue el mejor sobre la pista. Una vez pasada la tormenta, el resto del encuentro fue un trámite para Carlitos, que ya está en cuartos de final de Tokio.

Carlos Alcaraz sabe sufrir ante Arnaldi para avanzar otra ronda en el ATP Tokio. Fuente: TennisTV

Carlos Alcaraz está aprendiendo una de esas lecciones que solo enseñan los partidos complicados: no siempre hace falta jugar mejor para ganar. A veces basta con resistir, esperar el momento y, cuando aparece la oportunidad, tener la sangre fría de los campeones. Eso hizo este viernes ante Matteo Arnaldi en los octavos de final del ATP 500 de Tokio.

El encuentro de esta madrugada se le recordará a Carlitos por cómo supo sobrevivir a un primer set que tuvo prácticamente perdido, ganar un tiebreak imposible y convertir después el partido en un paseo (7-6, 6-1). El italiano fue mejor durante buena parte de esa primera hora. Es verdad que Alcaraz empezó rompiendo el saque, pero aquello no fue más que un espejismo. Arnaldi mostró su mejor versión, siendo agresivo, valiente, sin miedo a tomar la iniciativa y, por momentos, incluso superior desde el fondo de la pista. Alcaraz, mientras tanto, sufría especialmente con el segundo saque, cometía demasiados errores con la derecha y se mostraba algo precipitado. Su primer servicio fue, en muchos momentos, el salvavidas al que agarrarse. Todo apuntaba a un desenlace peligroso hasta que llegó el tiebreak.

El momento que hundió a Arnaldi y elevó a Alcaraz

Arnaldi se puso 5-1 en el tiebreak. Incluso se puso 6-2. Cuatro bolas de set para el italiano. Cuatro oportunidades para poner el partido exactamente donde él quería... pero ahí apareció el Alcaraz que solo aparece cuando las cosas se ponen feas. El murciano dejó de fallar, empezó a jugar puntos imposibles y convirtió cada intercambio en una pequeña tortura para su rival. Arnaldi pasó de tener el set en el bolsillo a no saber por dónde se le estaba escapando.

Alcaraz ganó seis puntos consecutivos para cerrar el desempate por 8-6. Un golpe sobre la mesa de esos que hubieran triturado a cualquiera. Porque Arnaldi había jugado mejor, había hecho casi todo lo necesario y, sin embargo, se marchó al vestuario con un set perdido. El tenis a veces también consiste en saber inclinar la balanza cuando aparece la oportunidad. Y aquel golpe fue demasiado grande para el italiano.

La sensación durante los primeros compases del segundo set era que Arnaldi necesitaba tiempo para hacer borrón y cuenta nueva, el problema es que Alcaraz no estaba dispuesto a concedérselo. En apenas cinco minutos, el español ya mandaba 3-0. A partir de ahí dejó de existir el partido. Arnaldi podía seguir jugando buenos puntos, pero ya no había respuesta emocional. Alcaraz había encontrado la confianza que le faltó durante buena parte del primer set y el italiano simplemente empezó a contar los minutos para marcharse a la ducha. Un 6-1 confirmó una realidad tan contundente como inesperada apenas media hora antes.

Alcaraz no fue el mejor durante la primera hora, pero supo sufrir, apretar los dientes y, sobre todo, arrancarle el alma a su rival cuando tuvo la oportunidad. Después ya no hubo historia. En cuartos de final le espera Denis Shapovalov, quien superó en tres mangas a Alejandro Tabilo en el turno anterior.