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De Miñaur alaba a Cruz Hewitt antes de su duelo en Washington: "No es nada fácil dedicarse al tenis siendo hijo de un exnúmero 1 del mundo"
Álex de Miñaur y Cruz Hewitt mantienen una relación muy estrecha desde hace años y se enfrentarán en Washington en un duelo que promete grandes emociones.
Álex de Miñaur afrontará uno de los partidos más especiales de su carrera en el ATP 500 Washington 2026, donde se medirá en segunda ronda a Cruz Hewitt. Diez años separan a dos jugadores unidos desde hace mucho tiempo por una relación que trasciende el tenis, y el número uno australiano no ha escatimado elogios hacia el joven hijo de Lleyton Hewitt.
Hay partidos cuyo componente emocional resulta imposible obviar. Lleyton ha sido una figura fundamental en el desarrollo de Álex de Miñaur, ejerciendo como mentor, siguiéndole de cerca desde sus primeros pasos en el circuito y convirtiéndose en una persona importante también fuera de las pistas. Esa relación provocó que Cruz Hewitt estuviera muy presente en la vida de Álex desde niño.
Han compartido innumerables entrenamientos y momentos juntos, pero ahora el crecimiento del joven australiano ha provocado una situación que hasta hace no demasiado tiempo parecía lejana: encontrarse al otro lado de la red en un gran torneo ATP. De todo ello habló Álex en palabras recogidas por Ben Rothenberg.
De Miñaur reivindica el mérito de Cruz Hewitt ante una presión extraordinaria
Más allá de la amistad que existe entre ambos, De Miñaur quiso poner el foco en una circunstancia que considera imprescindible para entender la evolución de Cruz. Ser hijo de un antiguo número uno del mundo y una de las mayores figuras de la historia del tenis australiano puede abrir algunas puertas, pero también implica convivir desde una edad extraordinariamente temprana con unas expectativas difíciles de gestionar.
"Creo que hay que mostrarle muchísimo respeto porque no es nada fácil ser hijo de un ex número uno del mundo, ¿verdad? Desde que empezó y cogió una raqueta, incluso cuando disputaba torneos juniors, las expectativas, todas las miradas y los focos ya estaban sobre él. No es fácil cuando tienes ese tipo de peso sobre tus hombros", reflexionó De Miñaur.
You couldn’t script it 📝🤯
In the Washington DC second round, Cruz Hewitt will take on top seed/mentor/big brother Alex de Minaur!#GoAussies pic.twitter.com/f9PsQmzNST— TennisAustralia (@TennisAustralia) July 30, 2026
Cruz ha tenido que crecer escuchando comparaciones constantes con su padre y viendo cómo cualquier resultado adquiere una repercusión superior a la habitual para un tenista de su edad. De Miñaur, que conoce perfectamente el entorno de los Hewitt, considera especialmente valiosa la manera en la que el joven ha aprendido a convivir con esa realidad.
"Considero que ha hecho un trabajo increíble madurando y asentando muy bien la cabeza sobre sus hombros, encontrando su propio camino y convirtiéndose en su propio jugador. Está aprendiendo a lidiar con los focos y las expectativas realmente bien, está saliendo ahí fuera, consiguiendo resultados por sí mismo y demostrando que merece estar donde está", aseguró.
Álex de Miñaur reivindica la personalidad y el carácter de Cruz Hewitt
Quizá ahí radique el mayor elogio de De Miñaur. El desafío para Cruz no consiste únicamente en progresar lo suficiente como para competir en el circuito profesional, sino en conseguir que llegue un momento en el que se hable de Cruz Hewitt como tenista y no simplemente como el hijo de Lleyton Hewitt.
Álex percibe que ese proceso ya está en marcha. Haber observado de cerca su crecimiento le permite valorar la evolución personal que acompaña a la tenística y la forma en que está construyendo una identidad propia. "Merece mucho respeto por la manera en la que ha gestionado lo que habría sido una educación difícil para cualquiera en esa situación. Es un chico fantástico. Lo está haciendo genial", afirmó el actual referente del tenis australiano.
No es una valoración realizada desde la distancia. Los diez años de diferencia entre ambos han permitido que De Miñaur haya contemplado prácticamente todo el proceso de crecimiento de Cruz mientras él mismo se asentaba entre los mejores jugadores del mundo. Los entrenamientos compartidos han sido frecuentes y su vínculo familiar con los Hewitt añade una dimensión muy particular al duelo que ahora les espera.
El papel de Lleyton Hewitt en las carreras de De Miñaur y Cruz
Resulta imposible comprender todo lo que rodea a este partido sin detenerse en Lleyton Hewitt. El campeón de dos Grand Slam ha acompañado durante años la evolución de De Miñaur, convirtiéndose en uno de sus grandes mentores y transmitiéndole buena parte de esa cultura competitiva que definió su propia carrera.
De Miñaur quiso reconocer también el trabajo que Lleyton ha realizado como padre para permitir que Cruz encuentre su camino sin quedar sepultado por la dimensión de su apellido. "A mi parecer, Lleyton ha hecho un trabajo increíble como padre, ayudándole siempre que puede. Han creado un ambiente fantástico y eso ha contribuido a que se convierta en un muy buen jugador de tenis", explicó Álex.
Existe cierta continuidad generacional en la escena que ofrecerá Washington. Durante años, Hewitt fue quien aconsejó y acompañó a un joven De Miñaur que intentaba abrirse paso entre los mejores. Ahora es Álex quien se encuentra plenamente consolidado en la élite y observa cómo el hijo de su mentor comienza a recorrer ese mismo camino.
De entrenar juntos a enfrentarse en un ATP 500
Todo ello convierte su encuentro de segunda ronda en uno de los partidos con mayor carga sentimental del ATP 500 Washington 2026. De Miñaur parte con la experiencia y el favoritismo que corresponden a su posición en el circuito, pero enfrente estará un jugador al que conoce desde hace años y cuyo crecimiento ha contemplado desde una posición privilegiada.
Para Cruz Hewitt supone además una oportunidad extraordinaria de medir su tenis ante una de las grandes referencias de su país. Ya no será un entrenamiento entre dos personas que mantienen una estrecha relación, sino un partido oficial en un ATP 500, con todo lo que eso implica.
Álex de Miñaur sabe mejor que casi nadie todo lo que ha tenido que gestionar su próximo rival para llegar hasta aquí. Por eso, antes incluso de que la pelota empiece a volar, ha querido dejar una idea clara: Cruz puede llevar uno de los apellidos más pesados del tenis australiano, pero los pasos que está dando empiezan a pertenecerle únicamente a él.
"Está consiguiendo resultados por sí mismo y demostrando que se merece estar donde está", sentenció De Miñaur. Washington será ahora escenario de una curiosa inversión de papeles: aquel niño que tantas veces compartió pista con uno de los grandes protegidos de su padre se enfrentará a él como profesional y con la intención de demostrar hasta dónde puede llegar.