Pasan los años y las ediciones del US Open y el tenis estadounidense sigue sin encontrar a ese tenista que suceda a Andy Roddick como último campeón. Desde aquel 2003, cerca estuvieron de terminar con la racha Andre Agassi en 2005 y el propio Roddick en 2006, después tuvieron que pasar 18 años para volver a ver a un compatriota a un paso del título, pero Taylor Fritz tampoco fue capaz de acabar con el maleficio. Ahora se aproxima otra oportunidad, pero ni la situación actual de sus jugadores, ni el ánimo del aficionado invitan al optimismo.
Siempre llama la atención de la Federación estadounidense de tenis (USTA), que cuenta con uno de los mayores presupuestos y que cerró el 2025 con 623,8 millones de dólares en ingresos, sumado a su estructura deportiva y, sobre todo, universitaria de la mano de la NCAA no haya todavía conseguido sacar a un tenista que en los últimos 20 años haya podido ganar un Grand Slam.
And. Here. We. Go.
— US Open Tennis (@usopen) September 3, 2025
It's Djokovic 🆚 Fritz for a semifinal spot. pic.twitter.com/6fkMzAamXi
El tenis estadounidense cuenta con catorce jugadores dentro del Top 100, pero ninguno es favorito al título en el US Open 2026
Si bien siempre nutre al top 100 con, mínimo, catorce jugadores, siendo el país que más jugadores proporciona, ninguno de ellos ha conseguido dar el paso definitivo. En la memoria de todos y viendo el tenis actual, salen el nombre de los dos mejores estadounidenses del momento: Ben Shelton, número seis del ranking ATP, y Taylor Fritz, número diez del listado.
Los dos han estado cerca de conseguir el título: Fritz en el ya mencionado US Open 2024, mientras que Ben Shelton alcanzó las semifinales en 2023. Sin embargo, la temporada actual de ambos dejan interrogantes y, si bien pueden sorprender en casa, no parecen estar en la lista de favoritos.
El californiano, que iba como un tiro en Wimbledon, se resintió de sus molestias en su maltrecha rodilla y habrá que ver en qué condiciones llega a la gira de pista dura. Si su estado físico fuera pleno, nadie le descartaría, como mínimo, hasta unos cuartos de final, pero la incertidumbre de su salud es el gran impedimento para poder verlo brillar.
Mientras que Shelton, que el año pasado llegaba con la motivación por la nubes tras conseguir su primer Masters 1000 en Canadá, rompió a llorar tras sufrir una dura lesión de hombro que le obligó a retirarse y que le hizo jugar el resto de la temporada entre algodones.

Pero en este 2026 no ha conseguido mostrar su mejor versión en los partidos importantes. Continúa fallando en los momentos cumbres y sigue sin dar ese determinante paso hacia adelante para que el tenis le empiece a tomar en serio, aunque ya suma dos títulos ATP (Múnich y Stuttgart). Habrá que ver cómo se desenvuelve en este mes y medio, pero deberá de cambiar muchas cosas, tanto tenística como mentalmente, para hacer soñar al público estadounidense.
En la retaguardia hay nombres como Learner Tien (número 15 del ranking ATP y cuartofinalista del Open de Australia); Frances Tiafoe, semifinalista en el US Open 2022 y 2024, o Tommy Paul, que siempre muestra su mejor tenis en esta gira.
A pesar de la ilusión que pueda tener el público estadounidense dentro de un mes y medio, la diferencia de nivel entre sus jugadores y los mejores del mundo (Jannik Sinner, Carlos Alcaraz, Novak Djokovic, Alexander Zverev) todavía es lo suficientemente grande para evitar soñar con un éxito de sus compatriotas. Nadie duda que lo intentarán y Taylor Fritz y Ben Shelton serán sus principales bazas, pero, a día de hoy, el maleficio de no ganar el US Open masculino parece que se alargará un año más.

