Único, especial, sobrecogedor. Joao Fonseca recibe mucha atención mediática porque no deja indiferente a nadie que le ve competir. Su triunfo ante Karen Khachanov en segunda ronda de Indian Wells 2026 es la prueba manifiesta de hasta dónde puede llegar un jugador inconmensurable cuando está inspirado. Salvó bolas de partido y ganó 4-6 7-6 (7) 6-4.
Tiempo, paciencia y trabajo. Eso es lo único que necesita Joao Fonseca para mostrar con solvencia y continuidad lo que tiene dentro. Cada vez que consigue que emerja, aunque sea esporádicamente, logra enamorar a cualquier amante de este deporte e invita a pensar dónde está el límite de un jugador cuyo potencial es tan exagerado que pocas veces se ha visto algo igual. Karen Khachanov lo sufrió en sus propias carnes en un memorable duelo en Indian Wells 2026, que puede ser punto de inflexión en la trayectoria de brasileño este curso.
No empezó bien el año del joven brasileño, totalmente condicionado por unos problemas de espalda de los que parece haberse liberado ya, a tenor del nivel que está mostrando en el desierto californiano. Arrancó su duelo ante Khachanov algo timorato en el primer set, nervioso ante las expectativas puestas sobre él y precipitándose mucho en sus tiros. Con 2-5 en contra, soltó el brazo, liberó la mente y empezó a carburar, ejerciendo una gran presión sobre Karen, que tiró de experiencia para cerrar ese parcial.

Fonseca salvó dos bolas de partido en el tiebreak del segundo set y brilló en el tercer parcial
Pero la dinámica había cambiado y en la segunda manga se presenció una batalla de tú a tú entre dos competidores feroces dejándose el alma en la pista. Se establecieron apasionante peloteos de fondo de pista, Joao adquiría confianza con su saque y derecha, pero Khachanov encontraba la manera de responder las acometidas bárbaras de su rival.
Se llegó a un tiebreak en el que Fonseca adquirió una ventaja de 4-1, que dilapidó con errores no forzados fruto de la desconfianza. Con 4-6 para Karen, la magia, los intangibles en gestación del brasileño, emergieron cual géiser y dio la vuelta al marcador para deleite de su hinchada y aprovechando algún error a destiempo de su contrincante.
El viento soplaba a favor moralmente de un Joao Fonseca desatado en el tercer parcial. Encontró inteligentes cambios de ritmo y dirección, minimizó los errores y halló esa velocidad y dinámica de juego con la que es agresivo, pero juega con margen. Ahí está el gran anhelo para un jugador en proceso de formación, pero que estremece por el potencial que atesora. Avanza a tercera ronda de Indian Wells 2026, donde se medirá con Tommy Paul.

