Jack Draper está de vuelta. Teníamos muchas ganas de pronunciar estas palabras y de ver al británico, uno de esos nombres señalados para hacer más difícil la vida de Alcaraz y Sinner, en acción en una pista de tenis. Hemos tenido que esperar más de seis meses, tiempo más que amplio, para que el nombre del inglés vuelva a aparecer en un cuadro final: comparece en el ATP Dubái 2026, su primer evento tras el último US Open, tras asegurarse de que su lesión en el brazo izquierdo le permite jugar sin poner en riesgo su salud.
El proceso al que se ha sometido Jack ha sido muy, muy largo. Su lesión, una contusión ósea en su brazo dominante, ha sido, según él, "muy compleja". Tiempos de recuperación que cambiaban con el paso del tiempo, dolor que no se termina de marchar... y la horrible sensación de ver desde el sofá a compañeros generaciones, a rivales a quienes has ganado previamente, superarte en el ranking y alcanzar cotas con las que tú soñabas.
Pese a ello, el desplome del británico no ha sido excesivo: vuelve a las pistas situado en el #14 del ranking ATP, si bien el mayor desafío que se le avecina será defender los puntos de campeón del Masters 1000 de Indian Wells. Mucho antes de que llegue esa cita, y tras un partido en Copa Davis de poca exigencia, Jack se sinceró sobre su regreso en una charla con The National, mostrando su felicidad por debutar en Dubái y reflexionando sobre cómo ha cambiado su vida en los últimos meses.
"Jamás he jugado este torneo, pero me siento muy cómodo aquí, sé que hay muchos británicos a los que les encanta Dubái. Poder estar de vuelta en un evento del circuito me motiva y me hace muy feliz, a nivel personal: solo quiero volver a competir. Sinceramente, a nivel mental el proceso no ha sido fácil: pasas de estar a 100 revoluciones por hora, logrando objetivos, con una adrenalina constante... a una especie de normalidad, casi normalidad, pero en la que la vida va a una velocidad mucho más lenta.
Hacía mucho tiempo que no estaba fuera durante tantos meses, así que he aprovechado ese tiempo. He tratado de estar agradecido por el tiempo que he pasado con mi familia, en casa, pero al mismo tiempo todo giraba en torno a volver a la pista pronto, así que estoy feliz", señalaba sin tapujos un Draper que debutará en tierras emiratíes ante el francés Quentin Halys.

Draper señala el por qué esta lesión ha sido tan complicada de digerir y habla de la inspiración que extrae de la figura de Novak Djokovic
Como comentábamos al principio, el edema óseo al que se ha sometido Jack ha supuesto una prueba de fuego a su paciencia, competitividad y salud mental. Él mismo explica los motivos por los que esta lesión en particular ha resultado tan compleja de gestionar: "Lo más complicado de esta lesión es que no hay una respuesta correcta a sus procesos. No es una rotura abdominal, por ejemplo, en la que sabes que van a pasar dos o tres semanas y vas a estar bien.
Esto es algo que requiere de meses, meses y meses, y nunca sabes cuándo vas a estar al 100%. Es difícil, pues, mantenerte positivo y mirar hacia delante. Mucha gente se ha acercado a mí para ayudarme, porque habrá días en los que no estés bien. Tienes que utilizar esos altibajos como gasolina, para que te hagan más fuerte. Quiero pensar que soy joven y que me queda muchísima carrera por delante, así que es importante no precipitarme en este proceso".
En cierto modo, la actitud con la que ha afrontado esta lesión el británico es muy parecida a la postura que adoptó Arthur Fils con respecto a sus problemas de espalda. Ambos decidieron saltarse el Open de Australia, tras temporadas en las que eclosionaron y demostraron que forman parte de la élite del circuito, priorizando el largo plazo y la juventud de sus carreras a la ansiedad de volver al ruedo. Al galo, parece, no le están saliendo mal las cosas... y el tiempo fuera de las pistas parece haber enseñado algunas lecciones a Jack: "Mis hábitos fuera de la pista han cambiado un poco. Intento dormir más y recuperarme mejor. Comprendo el valor de mi cuerpo muchísimo más. He aprendido a no volverme loco y trabajar de manera extenuante todo el rato: esto es una maratón, no un sprint". Aprendizaje, qué duda cabe, de muchos quilates.
Para aprender y evolucionar como jugador, el británico también se fija en figuras relevantes dentro de su deporte. Quizás pocas con mayor influencia que Novak Djokovic, el encargado de darle la bienvenida a las grandes ligas allá por 2021, en su debut en Wimbledon (le robó un set). Ver competir al serbio en Australia ha encendido, parece, una mecha interior en Jack: "Para mí, es el más grande de todos los tiempos. Nada de lo que logre me puede sorprender. Es un ejemplo de longevidad y grandeza. El hecho de que haya ganado 10 veces en Australia y se plantase en la final, buscando la 11º... es algo inspirador para mí. Es una inspiración, alguien a quien aspiro ser".
Con ese recuerdo en mente y la presencia también de un nuevo entrenador, Jamie Delgado, ex de Murray y Dimitrov, Draper regresa al circuito. Con ilusión, motivación... aunque un pequeño tono cauteloso después de tantos meses fuera de combate. "Todavía estoy al final del proceso de recuperación. ¿Que si creo que estoy lo suficientemente sano como para jugar semana tras semana? Sin dudas". Ojalá que su predicción se cumpla, empezando por su desafío de esta semana.

