Álex de Miñaur mostró hace unos meses su desasosiego por estar quemado mentalmente ante la exigencia del circuito, pero haberse tomado unas semanas de descanso antes de Wimbledon hizo que todo cambiara. "Sabía que saltarme torneos afectaría a mi ranking, pero no era sostenible seguir como estaba. Lo que sentía a diario no era sostenible, estaba agotado. Tuve muchas conversaciones fuera de la pista para asegurarme de tener la mentalidad adecuada y ahora estoy preparado. Me enorgullece lo que he hecho, sé que soy uno de los diez mejores del mundo", comentó el australiano.
"Soy más peligroso a medida que avanza un torneo y tengo claro que no quiero quejarme por las condiciones del torneo ni por nada", dijo el australiano antes de explicar la clave de su velocidad en cancha. "Hay mucho trabajo en el gimnasio detrás de eso. No solo me ayuda a defender, sino también a ser más agresivo", comentó.

