Caos, carencia de rumbo en su carrera, falta de coherencia en las decisiones que toma y, en definitiva, situación preocupante. Solo así se puede interpretar lo que está viviendo Stefanos Tsitsipas desde hace tiempo. Unas horas antes de anunciar su ruptura con Goran Ivanisevic en un escueto y elegante comunicado, el griego había cargado con dureza sobre el croata y reflexionado sobre el rol de su padre, Apostolos Tsitsipas.
Un sí pero no permanente, un quiero y no puedo, propósitos de enmienda fugaces y falta de claridad en sus actos. Stefanos Tsitsipas ha tocado fondo y, ante su pérdida de rumbo total, ha decidido volver al candor paterno. El jugador griego admitió en el medio griego SDNA que se equivocó al dejar de trabajar con su padre y alejarlo de su vida, mientras reniga de su colaboración con un Goran Ivanisevic que destapó una cruda realidad en unas palabras hace poco más de un mes, cuyo significado se ve revalorizado con lo sucedido en estas últimas horas.
- Tsitsipas carga contra Ivanisevic y afirma que necesita volver a crear un vínculo con su padre
"Si trabajo con las personas adecuadas, se crea un buen ambiente en el que estoy cómodo. Eso no implica que sentirme cómodo equivalga a que se deje de entrenar cuando yo quiera o que lo haga a menor intensidad. La gente de mi confianza es aquella que valora el esfuerzo y genera un ambiente de trabajo agradable en el que pueda desarrollarme. Es difícil trabajar con dictadores que hablan mal de ti y no son cercanos conmigo ni mi entorno. Solo quiero construir un equipo que sea una familia, con los que pueda contar como amigos cuando acabe mi carrera", sentenció el griego.
Estas palabras se produjeron en un acto benéfico organizado en Grecia, horas antes de que se anunciara su ruptura con el técnico croata y el retorno de Apostolos Tsitsipas a su equipo como entrenador principal. De hecho, Stefanos reflexionó sobre su relación con su progenitor. "No fue correcta la manera en que traté a mi padre y puse fin a nuestro trabajo juntos. Lo hemos hablado y me he disculpado con él. Estamos explorando nuevas maneras de comunicarnos para que no vuelvan a suceder episodios como ese. Amo a mi padre con todo mi corazón, lo que ha hecho por mí es muy emocionante. No quiero separarme nunca de mi familia. Puede que surjan tensiones, pero no encontraré con nadie una relación como la que tengo con mi padre", aseveró un Tsitsipas que parece roto por dentro.
"Los errores que he cometido en mi carrera son que, en algunas etapas, he competido en exceso y he entrenado demasiado, lo cual arruinó mi estado de ánimo y relación con el tenis. Hay que saber cuándo parar y tener claro que el talento por sí solo no basta. Cada uno debe encontrar su manera de estar en la élite. Ahora mismo me siento más cerca de ese Stefanos de 15 años que amaba el tenis. Estoy entrenando entre 3 y 4 horas diarias con la mentalidad correcta, creo que si sigo así, pronto volveré donde merezco estar", dijo con rotundidad un Stefanos Tsitsipas que sigue mandando mensajes contradictorios.

