Ben Shelton se enfrentó hoy, en sus primeros cuartos de final en Wimbledon 2025, a un auténtico tren de mercancías. Volvió la mejor versión de Jannik Sinner, esa que apenas te deja respirar, que te da muy pocos puntos al saque y te atosiga de manera constante en la devolución: no hubo ni rastro de una lesión que le impidiese imponer su ritmo y Ben, exhausto ante el ritmo del italiano y su poco éxito en el resto, acabó claudicando.
Esto marca el final de dos meses frenéticos para un Shelton que sigue dando el callo en los Grand Slams: solo ha caído ante Jannik Sinner o Carlos Alcaraz en este 2025, dos bestias negras que colocan un techo de cristal en la progresión y evolución de Ben. ¿Está satisfecho ante perder "solo" ante los mejores o le dejan estas derrotas un pésimo sabor de boca? Existe ambición en la respuesta en rueda de prensa a esta pregunta, además de en la evaluación de sus últimos grandes torneos y próximos objetivos.
- Derrota dura ante un Sinner de quien esperaba un gran nivel
"Fue un partido muy duro. Jannik jugó muy bien, mucho mejor que yo hoy. Es un final complicado para un buen torneo. Pensé que él estaría bien hoy: no puedes encarar un partido como éste pensando que tu rival no va a estar al 100%. Su bola hacía mucho daño hoy, así que no vi diferencia alguna en su tenis".
- Solo dos nombres que le ganan este año: Alcaraz, en una ocasión... y Sinner, su nueva bestia negra, en dos
"Es frustrante. Hay muchas cosas. Son dos jugadores diferentes, dos desafíos distintos. Con Sinner, a quien me he enfrentado más veces, su velocidad de bola es muy alta. Nunca he visto nada igual. No hay nada parecido cuando le echas un vistazo al cuadro. Cuando te enfrentas a él, es como si las cosas fueran a velocidad x2. Normalmente se me da bien adaptarme a esa velocidad, pero es difícil cuando alguien golpea tan fuerte y con tanta consistencia desde ambos lados de la pista, además de con su tremendo nivel al servicio.
Hoy encaré el partido con la idea correcta. Saqué mucho mejor que en Australia. Jugué más inteligente. Fui a por ello... pero mi porcentaje de primeros saques se vino abajo en los momentos en los que lo necesitaba, y posiblemente fui demasiado tentativo. Muchas de las derechas que debía golpear con fuerza, ir a por el punto con ellas, sentí que simplemente les daba spin y altura, como si estuviese en una pista dura lenta o en tierra. Todavía estoy aprendiendo qué es lo que funciona en hierba, qué es lo más efectivo. Hoy no tuve un buen día a la hora de hacer cosas que le hiciesen sentir incómodo".
- Explicación de por qué cayó su porcentaje de primeros saques en momentos importantes
"No lo sé. Contra un tipo como Sinner, sientes una presión constante, ya que resta genial todo el partido. Imagino que vas demasiado a lo grande en ese tipo de momentos, golpeas demasiado fuerte: cuando mi tempo se acelera, tiendo a mandar esos primeros a la red. Debo mantenerme tranquilo, mantener mis emociones a raya y confiar en mi mecánica normal de servicio. No es que si no hago con fluidez y tranquilidad todo ello vaya a ir a 196 km/h por hora, si tiro un saque plano siguiendo todo ese proceso, seguramente irá a 225 km/h, pero me pongo a buscar los saques a 235, algo estúpido por mi parte".
- Sensaciones en cuanto al resto, un aspecto en el que quería mejorar
"Mi resto ha mejorado muchísimo. Estoy restando bien, pero se hace difícil enfrentar a alguien como él. Llegas al 30-30, y cada vez en la que me puse en esta situación, jamás volví a ver un segundo saque. Apenas vi dos bolas más allá del saque. Todo el rato, primer saque a la línea, derecha y se acabó, o incluso no había derecha. Eso me puso las cosas difíciles. Me puse en esa posición varias veces, pero no dependió de mí. Creo que, en general, mi juego al resto ha mejorado mucho, pero en los momentos cruciales él me superó por completo".
- Ha llegado a todos los cuartos de final en Grand Slams excepto en París, donde también mejoró este año y solo perdió en octavos contra Alcaraz. ¿Le da confianza para mirar hacia delante?
"Sí, llegados a este punto sé que puedo jugar bien en los Slams. Sé que puedo llegar lejos, es lo que estoy logrando. Podría sentarme aquí y decir: 'Tengo 22 años y he hecho esto y he logrado aquello', sí, pero mi mente intenta ser crítica. Soy una mente pensante que está todo el rato tratando de resolver problemas. Sé que no estoy donde me gustaría estar. En eso me centro. Estar cada vez más cerca, en las rondas finales de grandes torneos, te hace estar más hambriento y pensar que puedes tener esa eclosión en algún momento, pero mi mente está completamente centrada en el trabajo que me queda por hacer".
- ¿Satisfecho o no con los resultados que ha logrado en los Grand Slams?
"Definitivamente no estoy satisfecho. También sería algo inapropiado decir que estoy descontento con lo que he logrado en la tierra batida y la hierba: siempre digo que quiero llegar un paso más lejos en los grandes torneos con respecto a mis resultados del año anterior, y eso lo he logrado en todos los Slams este año, algo que jamás me había pasado. No estoy satisfecho, pero sí me siento con confianza después de los primeros tres Grand Slams del año, y emocionado por la oportunidad que me brindará el US Open en los próximos meses. Al mismo tiempo, esta derrota todavía me duele".

