A solo dos días del inicio de Wimbledon, Jannik Sinner sorprendió con el anuncio oficial de la ruptura con Ulises Badio y Marco Panichi, los que habían sido hasta entonces su fisio y su preparador físico. Mucho se ha especulado a lo largo del fin de semana. ¿Cuál puede haber sido el motivo real detrás de la separación tan abrupta a dos días de un torneo tan importante como Wimbledon?
Desde Italia apuntan a varias informaciones. Unas dicen que Jannik no estaría muy cómodo con el carácter de Panichi. Dicen que chocaría mucho su manera de ser con la de Vagnozzi, una persona de la total confianza del tenista. Mientras el preparador es un tipo de sangre caliente y muy emocional, el entrenador es una persona muy calmada e introvertida, y habría habido algún que otro enfrentamiento en ese sentido. Una entrevista de Panichi durante la participación de Jannik en Halle, sin el permiso del tenista, podría haber colmado el vaso.
Otras informaciones apuntan a una falta de acuerdo en cómo afrontar los métodos de trabajo. Durante su parón de tres meses, Jannik y su equipo elaboraron un plan de entrenamiento específico para llegar a tope de cara al final de la gira de tierra, pero tras lo visto en la final de Roland Garros, parece que aquello podría haber sido insuficiente y unas palabras de Berrettini, amigo de Sinner, en las que dice que “a veces los tenistas vemos las cosas de una manera y la gente de nuestro equipo de otra, y esa falta de acuerdo a veces provoca que se separen los caminos”, iría en esa dirección.
El motivo podría ser otro
No me termina de cuadrar que Jannik eche a Panichi por una entrevista o porque haya discutido con Vagnozzi. Me cuadraría en el adiós de Marco, pero no en el de Ulises, aunque entendería que Sinner los vería como un pack de dos, que no podrían ser el uno sin el otro, pero me faltaría algo más.
Desde mi punto de vista, esta decisión vendría precipitada por algo similar a lo que ocurrió a finales de 2021. Ahí, Sinner se enfrentó a Alcaraz en París-Bercy y se vio muy inferior a Carlitos. Aquello provocó que, un par de meses después, decidiera romper con Piatti para elaborar un equipo nuevo con Vagnozzi primero y con Cahill después.
Tras la final de Roland Garros, Sinner se habría visto por atrás de su mayor rival en lo que respecta al físico. Aunque es cierto que el italiano ha mejorado mucho este aspecto, respecto a otros años, todavía se encuentra varios pasos por detrás de Alcaraz en lo que respecta al tema físico, y la caída tan grande que tuvo tras el segundo set, podría haberle hecho perder su fe en Panichi y su forma de trabajar.
De hecho, Panichi ya no volvió al equipo tras Roland Garros. Sinner, que reveló que se tiró varias noches dándole vueltas a lo que pasó en la final de París, querría dar un giro a la manera en la que ha venido trabajando a nivel físico. Estando contento con el progreso hecho, pero queriendo dar un paso más allá y reducir distancias con Carlos en ese sentido, de ahí que haya tomado esa decisión.
El porqué de hacerlo a dos días de Wimbledon vendría dado por un Jannik que, entendiendo que estarían en puntos distintos a la hora de trabajar, no querría tener al lado a alguien que ve las cosas de otra manera. Sinner nunca ha sido de estar por estar, y ha preferido rodearse de alguien de su confianza, como Andrea Cipolla, osteópata, esperando a ver cómo va Wimbledon y qué decisión toma en lo que respecta a estas dos piezas de su equipo para lo que venga a partir de ahora.
Esto, como digo, es una opinión mía, por lo que extraigo de las declaraciones de Sinner este fin de semana y por lo que se está contando por Italia. Esto sería, desde mi punto de vista, lo que más me encajaría como motivo detrás de esta decisión y en el momento en el que llega.

