Alexander Zverev se marcha de vacío del ATP Masters 1000 Montecarlo 2025. Sin embargo, los problemas del alemán van más allá de una derrota puntual: no hay nadie mejor que él para resumir el pésimo momento en el que vive, sumido en la más absoluta desconfianza en sus golpes y con miles de síntomas de empeoramiento, algunos que ni él mismo es capaz de identificar de forma clara. La derrota en su debut ante Matteo Berrettini da continuidad a su mala racha tras la derrota en la final de Australia: seis caídas en doce partidos... algunas inexplicables para un jugador de su calado.
Por todo ello, no sorprende que Sascha aparezca en ruedas de prensa con el ceño fruncido, mucha sobriedad en sus palabras y un diagnóstico autocrítico y pesimista. Así se mostró en pasadas derrotas y hoy, quizás, fue el día de tocar fondo: todavía no había perdido en su debut en un torneo. ¿Su mayor preocupación? Sin lugar a dudas, y como recogió ante los medios, volver a mostrar un nivel medianamente aceptable que le permita aspirar a grandes preseas.
"No estoy nada satisfecho, apenas estoy ganando partidos. Hasta ahora, este es mi peor periodo desde que me lesioné de gravedad". Estar cerca de equiparar aquellos momentos de duelo con su pasaje actual habla por sí solo: así de profunda es la herida en el tenis de Zverev, una herida más honda tras un partido que él mismo se encarga de resumir. "Lo que fue decisivo es que jugué el primer set muy bien, pero, una vez perdí mi saque en el segundo set, empecé a jugar diez veces peor. Mi pelota es lentísima, no me corre nada la bola. Dejé de pegarle a la pelota, y esta ha sido la misma historia de siempre en los últimos meses. Nada cambia, siempre lo mismo. De nuevo, he sido yo el que pierde el partido. Creo que mi nivel actual es inaceptable", señaló con una claridad apabullante el germano.
¿QUÉ LE PASA REALMENTE?
Tras un análisis tan duro y autocrítico, resulta de justicia intentar profundizar en las dudas y problemas de Sascha. ¿De dónde provienen? ¿Cuál es la raíz de todo esto? Lo cierto es que ni él mismo se lo explica. "No tengo ni idea de lo que me está pasando ahora mismo. Llevo varios meses intentando entenderlo, pero es que ya no sé ni qué decir. No lo sé. Lo único que sé es que pierdo partidos, no hay más. Si ganase dos o tres partidos de esta manera, luchando tanto, ya no habría tantas preguntas, pero perdí en tres sets en Buenos Aires, en tres sets en Río, en tres set en Indian Wells, en tres sets en Miami y en tres sets aquí. No he ganado ni uno, y eso es lo que importa". Próxima estación, para tratar de aliviar los síntomas del paciente Zverev, una ración de tenis en casa: Múnich. ¿Levantará allí el vuelo el número dos del mundo?

