La pasada madrugada estuvo cargada de buena vibra para un Carlos Alcaraz que salió vencedor en su partido de exhibición ante Frances Tiafoe en Puerto Rico. Allí también, además de jugar al tenis y divertir a la grada, también hubo tiempo para atender a los medios de comunicación y responder sus preguntas, hasta aquellas que lleva respondiendo sin parar en este último lustro. De nuevo el melón del Big3 –posiblemente el más dulce de todos– le cayó al murciano entre las manos para que el jugador analizara cuál es la herencia que dejaron Roger Federer, Rafa Nadal y Novak Djokovic. En declaraciones recogidas por Tennis Majors podemos leer a Carlitos confirmar la posibilidad de que nunca volvamos a ver nada igual.
“Estos tres jugadores han puesto el listón del tenis en lo más alto, lo que han hecho equivale a un nivel astronómico”, potenció Alcaraz en su discurso. “Ahora mismo hay muchos jugadores capaces de ganar un Grand Slam, de vencer a los mejores, somos varios los jugadores jóvenes, entre los que me incluyo, que estamos luchando por hacer grandes cosas. Si nos fijamos en la rivalidad que mantuvieron Rafa, Roger y Novak, la verdad es que será algo imposible de repetir, o eso creo. Nosotros tendremos nuestras batallas, yo tendré mis batallas antes grandes jugadores, pero una rivalidad como la de ellos tres es prácticamente imposible de volver a ver”, valoró el actual Nº3 del mundo.
En cuanto a los duelos directos contra el Big3, a Carlitos siempre le quedará la espina de no haberse cruzado nunca con el suizo. “Jugué mucho menos con Federer, pero supone igualmente una fuente de orgullo por todo lo que consiguió, al final estamos hablando de los tres mejores jugadores de la historia de nuestro deporte. El hecho de haber tenido la oportunidad de enfrentarme a alguno de ellos, incluso si ha sido solo brevemente en un entrenamiento, para mí ya resulta algo increíble. Son tres modelos a seguir, Rafa siempre ha sido mi ídolo, mientras que los otros dos me generan un gran respeto por todo lo que han hecho, son todos admirables. Haber compartido tiempo con ellos, por simple que parezca, para mí ha sido algo único e inolvidable”, matizó el murciano de 21 años.
CUESTIÓN DE ÉPOCAS
Quizá seamos nosotros, que no estamos dispuestos a que el circuito rebaje un solo escalón de calidad y por eso nos empeñamos en encontrar un nuevo Big3 en al vestuario. O quizá sea el propio vestuario, alterado generacionalmente a través de sus protagonistas, sus cambios y el propio progreso de la sociedad. La cuestión es que lo de antes no mejor o peor que lo de ahora; simplemente es diferente. Otra cosa es que guste más o guste menos, pero ese factor ya depende más de nosotros. Según explica Alcaraz, no hay por qué esconder que hay épocas superiores a las otras, aunque todas tienen un sabor especial.
“La era de John McEnroe y todos los jugadores de aquella generación fue muy diferente a la de Federer, Nadal y Djokovic. Está claro que nuestro escenario, nuestro momento, será muy diferente al de ellos. El tenis está cambiando, tanto los torneos como la velocidad de las pelotas, todo cambia constantemente. Por lo tanto, nosotros también tenemos que seguir cambiando al mismo tiempo que el tenis va evolucionando. Creo que Rafa, Federer y Djokovic nos han acostumbrado de algún modo a continuar por ese camino, ya que el tenis seguirá desarrollándose y nosotros junto a él”, concluyó el pupilo de Juan Carlos Ferrero.

