No debió ser sencillo para Carlos Alcaraz lidiar con el final del partido ante Gael Monfils la noche anterior. Cuando se encontraba a puntos de la victoria, llegó la lluvia y lo paró todo por completo. Con esa tensión típica de saber que no podía irse a un tercer set ante el francés para no llegar muy cansado ante Rune en ese partido de tercera ronda, Carlitos saltó a pista para intentar cerrar el partido por la vía rápida.
El problema para el murciano es que no tenía mucha ventaja para ello. Pese a recuperar el minibreak nada más empezar, no salió del todo fino con su servicio y necesitó usar varios segundos saques, algo que aprovechó Gael para recuperar el minibreak y finiquitar el set a base de saquetazos.
El viento hacía estragos y aparecía como invitado sorpresa al encuentro. A los dos les costó horrores controlar sus servicios ante este elemento, siendo el español el que más lo acusó hasta el punto que destrozó la raqueta contra el suelo al no sentirse con nada de feeling con la pelota. Una imagen que corrió como la pólvora por internet y que a buen seguro le perseguirá durante mucho tiempo.
Pese a que Alcaraz estaba jugando uno de sus peores partidos en mucho tiempo (por el viento y por lo que fuera), no se encontraba del todo lejos de Monfils. El francés, eso sí, estaba salvando todos los momentos complicados que tenía que encarar en forma de bola de break en contra. Viendo que Carlitos no estaba en su mejor momento, se limitó a pasar mucha bola y meter aún más dudas en la cabeza de su rival.
Un solo break bastó para que Monfils certificara su victoria sobre un Alcaraz que se irá de Cincinnati con alguna duda más de la que él hubiera deseado. Quizá no era el momento ni el día indicado, por las condiciones, pero desde luego la imagen que dejó en el día de hoy no tuvo nada que ver respecto a la que dejó ayer en su primer set ante un Gael que consigue de esta manera la mejor victoria en mucho tiempo para él.
Tampoco es para hacer soltar las alarmas, puesto que se ha ganado tener margen de sobra para llegar al US Open con energías renovadas, pero veremos cómo gestiona esto que ha ocurrido hoy, rotura de raqueta mediante, de cara al cuarto y último Grand Slam del año. Ya llegó a Wimbledon con una derrota temprana en Queen’s y dos semanas después se fue de Londres con el título bajo el brazo, pero lo cierto es que cierta preocupación nos deja por lo visto hoy.

