Varvara Gracheva, en Roland Garros 2024. Foto: gettyimages
Pelos de punta, piel de gallina, sentimientos a flor de piel, llámenlo como quieran, pero lo que se vivió en la Suzanne Lenglen inmediatamente después del triunfo de Varvara Gracheva, es el triunfo de toda una sociedad. Los franceses tienen un poderoso sentimiento identitario que muestran con orgullo entonando la Marsellesa en momentos señalados, y el triunfo de su jugadora fue uno de ellos. A nadie le importa que la rusa de nacimiento se haya nacionalizado hace unos meses, y nadie cuestiona el himno y los símbolos nacionales pensando en política. Impresionante.
La Marseillaise reprise en cœur par Varvara et le public français ❤️ #RolandGarros pic.twitter.com/WPWQm9jZer
— FFT (@FFTennis) June 1, 2024

