Desde que se retirara en el verano de 2012, Andy Roddick no ha perdido su vínculo con el mundo del tenis, estando ahora mismo al frente de uno de los podcasts más escuchados de Internet: ‘The Serve’. Precisamente ahí es donde ha decidido confesar uno de sus mayores temores, un secreto que guarda relación con su estado de salud y que nos ayuda para entender que detrás del éxito del tenista profesional siempre se esconde un ser humano.
“He tenido que lidiar con varios tipos de cáncer de piel desde que dejé de jugar, hace cinco años me extirparon un tumor de células escamosas en el labio, aunque nunca había hablado de ello. Todo este tema es un poco pesado, tengo que hacer un trabajo de prevención para el resto de mi vida, lo cual implica tratarme con protector solar tanto a mí como a mis hijos. El problema puede producirse cuando el niño tenga 8 años, aunque luego no se reproduzca hasta que cumpla 38”, reveló en declaraciones recogidas por Ubitennis.

