Jannik Sinner es el jugador del momento, no solo por alzarse campeón de Miami hace menos de una semana, sino por llevar una sola derrota en todo el año y jugando a un nivel de tenis excepcional en la mayoría de sus partidos. Y al ser el tenista de moda, el italiano habla sobre su carrera, sus inicios y otros aspectos más en una entrevista con Vogue.
El actual número dos del mundo habló sobre todo en su entrevista con la prestigiosa revista, también lo hizo sobre sus inicios y su decisión de dejar los esquís por la raqueta: “Cuando era joven ganaba mucho en el esquí y en el tenis nunca ganaba. Y luego, poco a poco, comencé a perder en el esquí, porque físicamente no estaba preparado para competir. Siempre fui bastante delgado”. Pero esa no fue la única razón por la que se pasó al deporte de la raqueta: “La razón por la que elegí el tenis fue porque puedes cometer errores. Puedes perder puntos, pero aún puedes ganar el partido. En el esquí, si cometes un error, un gran error, no podrás ganar”.
Sus derrotas más duras: Us Open 2022 y 2023
Una vez ha dejado clara su decisión por la que eligió el tenis, el italiano se sincera y asegura que las dos derrotas que más ha sufrido fueron las del Us Open 2022 contra Carlos Alcaraz y la del Us Open 2023 contra Alexander Zverev donde acabaría lastrado por los calambres. Esta fue la más dura para él: “Fue un momento difícil para mí mentalmente, porque sentí que me estaba acercando. A partir de ese momento comencé a trabajar realmente en mí mismo. Sobre todo en la parte mental. Es fácil decir: 'Soy fuerte mentalmente'. Pero en mi mente pensé: 'Soy fuerte mentalmente, pero creo que tengo que mejorar'. Y así comencé a aceptar mis errores. Y tratar de trabajar realmente en estas pequeñas cosas, que en algún momento pueden marcar la diferencia”.
Y fue a partir de conseguir esa fortaleza mental con la que el italiano dio un paso adelante y conseguía 20 victorias de los 22 partidos restantes que jugó en 2023. Pero, sobre todo, llegó su primer Grand Slam, el Open de Australia: “Viví todo aquel momento con mucha tranquilidad”, asegura un Sinner que venció de manera arrolladora a Djokovic: “Es un partido diferente a la mayoría de los partidos. Porque juegas contra uno que nunca perdió una semifinal allí. Estás jugando contra alguien que ganó 24 Grand Slams. Entonces, en tu mente, debes hacer lo correcto. Tácticamente, tienes que ser perfecto. Mentalmente también, porque él nunca se va a ir del partido. Sólo intentaba jugar punto tras punto con la mentalidad adecuada. Eso es lo único que podía controlar."
Paciencia y tranquilidad para remontar a Medvedev en Australia
Una vez derrotado a Djokovic, tenía en frente a Medvedev en la final que se puso dos sets por delante en la final: “Mi objetivo fue mantenerlo en la pista el mayor tiempo posible. Esperaba que bajase el ritmo. Y en ese momento era donde tenía que empujar. Estaba esperando mis oportunidades”. Y la paciencia dio resultados porque el tanque de gasolina de Medvedev empezaba a bajar y ahí fue cuando Sinner aprovechó: “Dije: 'Está bien, ahora me siento seguro otra vez'. Y la multitud se estaba poniendo un poco de mi lado. Gané el tercer set y luego el cuarto. Y llegó una situación difícil: Quinto set, final de Grand Slam. Pero también eso es para lo que practiqué mi mente. Físicamente estaba preparado. Sólo tenía que estar concentrado. Y entonces comencé a pegarle muy bien a la pelota”.
Aquella remontada para la historia mostró que el italiano supo manejar la presión a la perfección, no sucumbió ante ella y consiguió llevarse la final. Y es que para Sinner la presión es algo natural en este deporte: “Esta presión hay que tomarla de manera positiva. Hay que ser amable con la presión. Si odias esta presión, estas en el lugar equivocado. Ayuda que en el tenis no haya tiempo para pensar en las derrotas o las victorias. Lo realmente bueno y positivo del tenis es que tienes este impulso o ‘momentum’. El impulso o ‘momentum’ puede ser positivo. Y puede ser negativo cuando pierdes. Pero vives en un impulso. En mi opinión, todo va bastante rápido”.
Los Juegos Olímpicos en la mirilla
Una vez rememorado los grandes momentos del pasado, el reciente campeón de Miami habla sobre su último título: “Perdí la final hace unos años contra mi buen amigo Hubi (el polaco Hubert Hurkacz) y luego contra Medvedev el año pasado, así que estuve cerca pero nunca logré ganarla, hasta ahora. Es una sensación increíble”, y pone la mirada en sus próximas aspiraciones, que son bastante claras: “Quiero tratar de ser lo más competitivo posible en todos los Grand Slams, pero principalmente en los Juegos Olímpicos”.

