Coser y cantar. Con la misma facilidad con la que uno se haría un sandwich de Nutella a las dos de la mañana, Iga Swiatek es capaz de meterse en la final de un WTA 1000 como el de Indian Wells. Hoy, volvió a pasar el rodillo para colarse en la última ronda de otro torneo para pelear por un nuevo título. Marta Kostyuk fue un juguete en sus manos. Un simple trámite para pelear este domingo por el título en California.
Y es que la polaca solo se ha dejado 17 juegos por el camino durante esta semana y media para alcanzar la final. Parece claro que en la WTA hay una mesa en la que se sientan a comer un trío de jugadoras en el que se encuentra la propia Swiatek junto a Sabalenka y Gauff, en el que, en mayor o menor medida, es capaz de colarse de vez en cuando Rybakina, y donde apenas dejan sobras para las demás cuando éstas se encuentran en un estado de forma como el de Iga en la actualidad. El partido de hoy es fiel reflejo de ello.
Porque Kostyuk este lunes aparecerá en el puesto 26º del Ranking, y aunque Swiatek sea la Nº1, la diferencia entre ambas parece mucho mayor que solo 25 puestos. Iga no se guardó nada. Sacó todo el repertorio a relucir y cuando el punto pasaba de los cuatro o cinco intercambios, la ucraniana terminaba por ceder ante la bola de una Swiatek que acumulaba juegos con una facilidad pasmosa. Marta, totalmente desesperada en ocasiones, se la jugaba desde sitios casi imposibles, como buscando salir de un agujero del que difícilmente podría escapar.
Swiatek, que apenas cedió hoy tres juegos (6-2 6-1), accede a una nueva final este año y se quita así el mal sabor de boca tras lo ocurrido hace un par de semanas en Dubái, donde se quedó a las puertas de la lucha por el título. Hoy, volvió a ofrecer una nueva masterclass y dejó muy claro que en este torneo se siente a las mil maravillas. La que quiera disputarle el trofeo de ganadora este domingo, Gauff o Sakkari, que se prepare, porque no lo tendrá nada fácil.

