Solo tiene 20 años, pero la realidad apunta a que Coco Gauff ya es una de las mejores tenistas del planeta, además de las más regularidad. Con los pies en semifinales del WTA 1000 de Indian Wells, la de Florida analizó su crecimiento y valoró su camino hasta aquí, justo antes de medirse a Maria Sakkari.
Una nueva victoria
“Estoy muy feliz de cómo ha terminado el partido de hoy, aunque no fue el mejor de la semana, pero en general creo que todo se trata de lo bien que golpees desde el fondo de la pista y del resto. En el resto de las cosas me he visto bien, creo que jugué bien, ahora mismo solo trato de llevarme los aspectos positivos de cara al próximo encuentro”.
Yue Yuan, rival desconocida
“No sabía mucho de su juego, la verdad. La vi un poco en segunda ronda, pero no la había visto en su última ronda porque me pilló cenando. Vi que le fueron bien las cosas en Austin, así que hoy entré a la pista un poco a ciegas, aunque tengo un informe de exploración. Eso sí, hasta que no lo tienes delante con tus propios ojos no es lo mismo, sabía que iba a ser difícil. No creo que nada me haya sorprendido, pero sí tiene algo de complejidad enfrentarte a alguien por primera vez”.
Aprendizajes del pasado
“Este es uno de esos partidos que podría haber perdido en el pasado, uno de esos que he perdido varias veces en el pasado. Para mí la diferencia ahora mismo está en que, si una parte de mi juego se queda fuera de lugar, sé que tengo otras herramientas en las que puedo confiar. Hoy siempre confié en que podía superar a mi rival, pero tenía que ser agresiva, tengo en mi mente el recuerdo de haber conectado muchos golpes ganadores de derecha. Al final lo que hice fue no dejar que una parte de mi juego afectara al resto de partes, algo que solía sucederme ante. Ahora solo trato de no ser demasiada autocrítica conmigo misma, porque eso me hace daño”.
Sakkari en semifinales
“Con Maria ya he jugado un par de veces, la última vez que nos enfrentamos fue en Washington, donde acabó de mi lado el partido. Creo que cada vez que juego con ella me llevo la sensación de que es una rival realmente dura, además de ser una tenista muy atlética y explosiva. Ella no te regala mucho, se suele aprovechar de eso, lo sé porque ya he la he ganado antes y también he perdido con ella. Será un partido difícil, sin duda”.
El punto fuerte de su juego
“Mi competitividad es mi mayor fortaleza, sin duda. Creo que no es algo que se enseñe o que se aprenda, es una de esas cosas que tienes que encontrar en lo más profundo de ti. Siempre he sido así, toda mi vida, así que espero no perder ese espíritu. La mayor competidora a la que me he enfrentado no sé quién es, pero te diría que es Serena Williams, aunque nunca me enfrenté a ella. De las que he jugado, diría que es Sabalenka, es una competidora increíble, ya lo mostró hace unos días cuando remontó aquel marcador y salvó bolas de partido. Es una jugadora que, sea cual sea el marcador, sabes que siempre va a competir, que encontrar la manera de volver”.
Su día a día, clave para el éxito
“Tengo una rutina marcada, tampoco hago nada demasiado complicado. Mis mejores días han llegado por estar bien rodeada, sin estar tan obsesionada con el torneo, esto es un nuevo enfoque que probé el año pasado desde que pasó Wimbledon, la verdad es que funcionó muy bien. Todavía sigue funcionando, aunque sé que no voy a ganar cada torneo, pero he tenido semanas muy exitosas en la mayoría de eventos que he disputado desde entonces. Para mí todo se basa en asegurarme una vida completa, en general, pero que las cosas no me afecten en mi forma de jugar al día siguiente. Esto me hace acercarme a cada partido con una postura positiva, pero tener un buen día por supuesto que ayuda. Un buen día siempre es ganar, pero un gran día supone ganar y jugar bien”.
Relación con las redes sociales
“En el pasado me tomaba muy en serio cada comentario. Entré en la gira con 15 años, pasé de una respuesta positiva abrumadora a tener la presión actual de tener que ganar cada día, donde cada derrota conlleva comentarios negativos. Honestamente, desconocía por completo todo esto como junior, no era consciente de toda la gente que apuesta en este deporte, lo desagradable que pueden llegar a ser con sus comentarios. En su momento lo tomé muy en serio porque no sabía que otras compañeras también lo sufrían, ahí me di cuenta que a la mayoría de tenistas profesionales les pasa, así que no me lo tomé como algo personal. Todo ha sido un crecimiento, algo que suelo advertir a los jugadores jóvenes que vienen, en mi caso no lo supe cuando empecé y lo tuve que aprender. Me gustan las redes sociales, creo que pueden ayudarte, pero también hacerte daño, a veces ignorarlo todo es la mejor opción”.

