Nuno Borges puede irse del Open de Australia 2024 con la cabeza muy alta por el rendimiento mostrado y sabiendo que dio lo mejor de sí mismo hasta el final. El portugués nunca se había enfrentado a un tenista de tanto nivel como Daniil Medvedev y sus reflexiones acerca de lo que sintió en la cancha y de cuál es la mayor dificultad de enfrentarse al ruso, son muy interesantes. "El juego de Daniil lo que hace es provocar fallos en el rival. No es que te empuje demasiado con tus golpes ni te desborde constantemente con tiros ganadores, sino que te va agotando con peloteos largos y te obliga a asumir muchos riesgos, con los errores que eso conllevo. Consiguió desesperarme en muchos puntos al ver que tenía que pegar una bola más y buscar tiros más potentes. Sientes que tienes el control del partido, pero realmente no es así", comentó.

