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Djokovic desafía a la lógica
El serbio sigue demostrando cada día su infinita grandeza y este triunfo ante Rune en tres peleadas mangas reafirma su candidatura a la gloria en París.
Novak Djokovic dio una lección de su carácter ganador y garra de campeón al salir victorioso de una tremenda batalla ante Holger Rune en cuartos de final del ATP Rolex París Masters 2023. No estuvo exento de polémica el partido, pero mucho menos de calidad por parte de ambos. El resultado fue de 7-5 6-7 (3) 6-4.
Apasionante encuentro el que se pudo vivir en cuartos de final del ATP Rolex París Masters 2023, con un duelo generacional que hizo las delicias del siempre irrespetuoso público francés. Novak Djokovic se retroalimentó de su rabia con la grada y sacó a relucir su mejor tenis para obtener el pase a semifinales y ofrece una demostración más de su eterna grandeza. Lo intentó todo Holger Rune, que no puede reprocharse nada al ver cómo ligeros detalles fueron aprovechados y maximizados por Novak.
Una sensación única de estar ante un partido importante es lo que se respiraba en el ambiente desde el arranque del primer set. Ambos jugadores salieron dispuestos a librar una batalla táctica y mental de las que hacen que el tenis pueda asemejarse al ajedrez. El danés había preparado a conciencia el partido y estaba repleto de determinación por sorprender a su rival con cambios inesperados de ritmo en forma de voleas y subidas a la red, alternancia de alturas y velocidades, así como una voluntad férrea por atacar los segundos saques del balcánico. Ninguno evitaba la confrontación en forma de grandes peloteos y la iniciativa cambiaba de mano rápidamente. No hubo opciones de rotura hasta que Djokovic encontró una rendija en su contrincante y se lanzó a por él con todo en el duodécimo juego, dando una demostración más de su grandeza.
- Djokovic aprovechó a la perfección mínimos despistes de su rival
Lejos de sentirse alicaído y acusar el golpe moral de lo sucedido, Rune perseveró en su tenis polivalente y atrevido, recogiendo los frutos en forma de un break a su favor en el tramo inicial de la segunda manga. Una nueva prueba de su fortaleza mental fue lo sucedido en el siguiente juego, cuando encajó una rotura debido a errores infantiles. Djokovic volvió a activarse y se vivieron los mejores momentos del encuentro, pero también los más tensos. Ambos buscaban el break con insistencia y el serbio estuvo cerca de conseguirlo cuando con 5-4 a su favor y 15-30, reclamó que no podían conceder al danés la posibilidad de solicitar un challenge que, a la postre, significó el punto para éste.
Sacó adelante ese peliagudo juego Rune, poniendo de manifiesto su gran espíritu competitivo y eludiendo la presión de un Novak que tenía ya el colmillo afilado. Consiguió sobreponerse el serbio a la contrariedad experimentada por lo sucedido y sacó adelante el undécimo juego, escapando de un 30-30 inquietante para sus intereses. Aguantó Rune sin problemas el siguiente turno de servicio y el set desencadenó en un tiebreak no apto para cardíacos. El serbio rindió por debajo de su nivel y sucumbió ante el tremendo empuje del jugador danés, atinado en todos sus tiros y con una gestión emocional sublime.
Un tirón muscular por parte del danés y los vergonzosos e incomprensibles abucheos del público a Djokovic cuando decidió irse al vestuario, marcaron el descanso previo al inicio del tercer parcial. El serbio no estaba dispuesto a dejarse ir, por mucho que no se esté jugando demasiado en este torneo, pero su carácter ganador le hizo seguir al máximo nivel de intensidad en cada instante. Aprovechó un ligero despiste de su rival para abrir hueco en el marcador y situarse con una ventaja que se antojaba difícil neutralizar. Picado con el público y repleto de energía, fue manteniendo a raya los intentos de rebelión de un Holger que recuperó una buena versión de juego y lo intentó todo para equilibrar el marcador.
No hubo tregua hasta el final y solo la mejor versión de Novak Djokovic fue capaz de frenar a un Holger Rune insistente en sus ataques e inteligente en su planteamiento, pero que tuvo que terminar rindiéndose a la evidencia. El serbio ha sido, es y será el mejor, al menos durante un tiempo más. Memorable triunfo del número 1 del mundo que avanza a semifinales del ATP Rolex París Masters 2023 y sigue persiguiendo un título al que parece predestinado. Ganar a esta leyenda se antoja misión casi imposible.