Cuando decimos que en el tenis existen grandes historias, solo hace falta bajar un poco en la clasificación mundial para encontrar jugadores de perfiles muy variados. Uno de ellos lo encontramos a las puertas del top-100, siendo uno de los mejores del año en el circuito Challenger. Su nombre es Terence Atmane.
Su nombre de perfil en Instagram es "The Magician" (El Mago). Sabe cómo hacer trucos de magia con cartas y tiene un 158 de IQ... pero cuando Terence Atmane brilla más es con una raqueta en las manos. Y es muy posible que no a todo el mundo le suene el nombre de uno de los mayores descubrimientos de la temporada, un jugador de solo 21 años que ya sabe lo que es lidiar con lesiones muy peligrosas y que, por fortuna, ha encontrado el camino de la regularidad y consistencia para brillar con una zurda endiablada. Es uno de los más ganadores de la temporada en el circuito ATP Challenger Tour, y su progresión en este 2023 le ha llevado a pasar del #299 mundial al #147 en apenas nueve meses. Pero, ¿quién es este tipo y qué otras facetas desconocidas esconde?
La carta de presentación de Terence, en conversación con la ATP, es sencilla: zurdo, con la potencia por bandera y la capacidad de variar el juego cuando así lo vea conveniente. Eso le ha hecho eclosionar definitivamente en los últimos dos meses, en los que se ha estrenado en el circuito Challenger, sumando sus dos primeros cetros en territorio chino (Zhangjiagang y Guangzhou). Ya hubo algún que otro aviso y, para más inri, en suelo español: fue semifinalista de los Challengers de Pozoblanco y El Espinar de forma consecutiva, lo que permitió al público patrio descubrir no solo a un gran tenista, sino a una personalidad muy carismática.
"Últimamente he jugado cinco Challengers y he ganado dos títulos y hecho otras dos semifinales. Supongo que el trabajo está dando sus frutos: por un lado estoy sorprendido, pero por otro no, estaba listo para jugar bien en cemento". Hablábamos antes de su estilo de juego: nadie mejor que él para que lo descubramos, aunque con una aclaración de por medio que quizás a muchos sorprenda: el ídolo de Atmane fue el chileno Fernando González. "Voy siempre a tope en todo, intento aprovechar cada oportunidad que tengo, trato de destrozar cada bola corta que se me presenta. Intento sacar lo más fuerte y rápido posible y tengo una gran derecha, con la que tomo muchos riesgos. Soy muy intenso, física y mentalmente", afirma el galo, que se encuentra en plena lucha por poder llegar a las Next Gen Finals de Jeddah, actualmente en la 12º posición, pero 9º si descontásemos a nombres como Alcaraz, Rune o Musetti (que seguramente no acudan a Arabia Saudí).
SU COLECCIÓN DE POKÉMON, LA JOYA DE LA CORONA
Pero Atmane no solo es excelente jugando al tenis o con las cartas sobre la mesa. El francés es un absoluto fanático de Pokémon y posee una de las mayores colecciones de cartas de su país, que comenzó en 2007. El orgullo que siente por esta situación es más que palpable: "Tengo una de las mayores colecciones de Francia. Estoy preparando un vídeo para Instagram mostrando mi colección, lo subiré a final de año con subtítulos y todo. Serán unos 10 minutos para enseñarlo todo y que la gente conozca un poco más quién soy, la historia detrás de la colección, por qué empezó y cómo. Cuando era un niño, veía Pokémon en la tele. Recuerdo que todo fue muy natural, en el colegio los niños hablaban de las cartas de Pokémon y eran muy famosas en aquel momento. Empecé a coleccionarlas cuando era pequeño, y ese niño pequeño todavía conserva aquella pequeña colección".
Por último, para indagar aún más en la historia de Atmane y seguramente dejar perplejo a más de un lector, su romance con el deporte de la raqueta encuentra su origen... en los videojuegos. Concretamente, en el Virtua Tennis y en el Wii Sports. "Jugaba todo el rato a esos videojuegos, todos los días. Un día mi madre llegó a casa y me dijo que me iba a comprar una raqueta de tenis y que me llevaría a un club a probar, que ya era suficiente con los videojuegos. Desde aquel entonces jamás dejé de jugar". Fanático de los animes, manga y videojuegos hoy todavía, Terence poco a poco se gana su sitio en un despiadado circuito: la semana pasada debutó a nivel ATP endosándole un rosco en el primer set a Yoshihito Nishioka, que le acabó remontando (0-6, 6-4, 6-2) y fue a la postre finalista del ATP Zhuhai 2023. No es una mala carta de presentación... ni tampoco una mala historia, desde luego.

