El entrenador de Matteo Berrettini, Vincenzo Santopadre, habló recientemente sobre el estado de forma de su pupilo, así como de la importancia de la psicología para alcanzar sus metas. El próximo objetivo del italiano será el Masters 1000 de Toronto, donde buscará continuar con su vuelta al circuito en óptimas condiciones.
Santopadre lleva varios años detrás de Berrettini y su fórmula de trabajo se resume en “trabajo, formación y ganas de esforzarse cada día”. En declaraciones a Ubitennis, el técnico italiano habló de lo bien que se encuentra Matteo a nivel de tenis después de la temporada tan complicada que ha tenido y de cómo han trabajado en ello.
Centrados en el entrenamiento
“Después de la hierba teníamos la alternativa de jugar en tierra batida en Europa como hicimos en 2022, pero prevaleció la idea de centrarnos en el entrenamiento. Ahora mismo es una prioridad: Matteo necesita entrenarse tanto como jugar partidos, ya que ha disputado pocos encuentros en el último año. Afortunadamente pudo jugar cuatro partidos en Wimbledon, logrando tanto con tan poco, ya que no estaba entrenado y no estaba en su mejor momento: venía de una derrota y tenía algunas molestias físicas. Así que nos centramos en entrenar".
Su buen nivel en Wimbledon después de su lesión
“Fue un interludio agradable e inesperado que nos hizo darnos cuenta de cómo Matteo puede estar a ciertos niveles incluso sin tener demasiados partidos en las piernas. Ya el año pasado, cuando ganó dos torneos seguidos en su regreso tras la operación de mano, nos dimos cuenta de que podía volver a ser competitivo de forma repentina y ahora hemos tenido la confirmación. Todo parón conlleva una incomodidad: un jugador pierde el hábito de la tensión, de jugar una bola de break, de gestionar la tensión, etcétera. Aspectos que sólo se recuperan jugando. Sin embargo, incluso sin todo eso y a pesar de no estar a su mejor nivel, nos dimos cuenta de que éste es su nivel. Un paso que nos da confianza para el futuro".
“Trabajo, formación y ganas de esforzarse cada día”
"Desde el punto de vista emocional, un resultado como el de Wimbledon es lo mejor que le podía pasar a Matteo. Es una inyección de adrenalina muy fuerte. Evidentemente hay que interpretar el resultado, de lo contrario se corre el riesgo de un efecto boomerang. Si se interpreta correctamente te empuja a hacer aún más, a querer aún más. Todo se reduce a trabajo, formación y ganas de esforzarse cada día, pero con la certeza de que los esfuerzos se ven recompensados”.
También es duro para el entrenador
“Para mí también fue agotador porque lo mismo se aplica a un entrenador que a un jugador: los momentos más difíciles son cuando no estás jugando. Habría sido mejor hablar de partidos perdidos que de partidos no jugados. También tengo un lado competitivo dentro de mí que me estimula y la parte del trabajo que prefiero es estar en la pista y en los torneos, competir".
Apoyo psicológico de todo el equipo fuera de la pista
“Para un deportista es fundamental contar con un equipo que sepa estar a su lado en los momentos difíciles, que sea capaz de entender quién tiene delante y cómo ayudarle. Es fácil hacerlo cuando todo es de color de rosa, menos en otras situaciones. Todos los miembros del equipo a su manera fueron importantes para entender cómo afrontar la lesión, cómo salir de ella y cómo prevenir otras nuevas. En general, se ha hecho mucho trabajo de apoyo psicológico, que ha sido muy útil".

