Detrás de los mejores atletas, también se encuentran grandes profesionales que trabajan codo con codo para que estos consigan éxitos de la mejor manera posible. La espalda de Carlos Alcaraz está cubierta por un gran equipo de personas con los que le une una relación especial. Su preparador físico, Juanjo Moreno, es el responsable de mimar su cuerpo para estar al 100%. Tras su coronación en Wimbledon, Moreno habló con la ATP de su atleta.
Lograr un éxito como el título en el All England Club no es nada fácil, pues el cambio de superficie es un quebradero de cabeza para los jugadores que cuentan con un margen de muy poco tiempo para adaptarse completamente. “Es complicado para Carlos, para su equipo y para cualquier deportista. Esa adaptación no cumple en muchas ocasiones el tiempo que los jugadores tienen para pasar de una superficie a otra”, dijo Moreno.
Sin embargo, el cambio a las pistas de hierba es una tarea más compleja si cabe, sobre todo para un Alcaraz con poca experiencia: “Carlos no es un tenista que resbale en la hierba, entonces todo este tipo de pequeños cambios son muy difíciles. Muchas veces nos vemos carentes del tiempo que nos gustaría tener para poder preparar esta superficie evitando las lesiones”, confesó.
Entonces, ¿les sorprendió los exitosos resultados del murciano en Queen’s y Wimbledon?: “Si no nos sorprendiera significaría que no somos humanos”. A pesar de los títulos, el principal objetivo del equipo es siempre acudir a un torneo para ganarlo y sin caer en ninguna lesión de por medio, aunque a veces sea complicado cuidar el cuerpo al 100%. “Para nosotros es sorprendente desde un punto de vista, pero desde otro también es esperable el resultado que ha logrado Carlos. Nos preparamos para ganar todas las competiciones a las que nos presentamos, por eso intentamos elegir bien a cuáles vamos. Sorprende desde un punto de vista de conseguir un hito histórico y grandioso, pero no porque no nos los esperáramos”, declaró.
El punto de inflexión: de los calambres de París al triunfo en Wimbledon
Pero no todo se reduce al cuidado físico, sino también la parte mental que tiene un gran peso en ese aspecto. De hecho, Carlitos sufrió de calambres en su partido de semifinales de Roland Garros ante Novak Djokovic. El murciano admitió en rueda de prensa que fue la parte mental la que propició que esos nervios se transfirieran a su cuerpo. Aunque Moreno admitió que el trabajo físico se hizo correctamente, es difícil controlar por completo la cabeza: “Hay gente que piensa que quizá la fórmula no era la adecuada. Pero nosotros estábamos muy tranquilos desde ese punto de vista fisiológico.
Carlos es un deportista que aprende muy rápidamente de lo que le ha ocurrido. Cuando acabó el partido él también se plantea preguntas de por qué ha sucedido y lo hablamos en equipo. Se le dice cuál ha sido la razón, lo entiende perfectamente y aprende de lo vivido”.
Después de la experiencia, vivir otro duelo contra Djokovic y, además, en una final, despertó el nerviosismo del equipo de volver a pasar por los mismo. Sin embargo, moreno confesó la confianza puesta en su atleta para remendar los errores del pasado: “Me fui poniendo algo nervioso por la idea de que pudieran venir otra vez esos calambres. Pero también confiaba en la capacidad de aprendizaje que tiene Carlos. En parte también estaba tranquilo, sabía que mi trabajo estaba hecho, que Carlos había tomado lo que ya tomó en Roland Garros y confiaba en que la cosa iba a ir bien. Si él aprendió de lo ocurrido en París, como demostró, esos calambres no iban a aparecer. Uno de los mantras de nuestro equipo es que no hay derrota sino aprendizaje. Carlos es un referente en este sentido”.
Tras la victoria de Carlitos, el serbio alabó las capacidades del español y le auguró una carrera longeva
“Es especial escuchar unas palabras tan bonitas dichas por un deportista como Novak Djokovic, una leyenda del tenis. Su opinión es muy respetable y me enorgullece que diga algo así sobre mi atleta. Pero a nivel de longevidad, es algo complicado. El tenis es una disciplina muy exigente a nivel físico, es difícil que algún tenista se libre de sufrir lesiones. Hay muchas variables para sufrir lesiones como para poder calcular la longevidad de un deportista. Me encantaría que todo el trabajo que hacemos con Carlos diera como resultado un deportista muy longevo. Estamos esforzándonos por cuidar su cuerpo y alargar su vida deportiva lo máximo posible”.

