Dos jóvenes buscando la gloria desde que eran unos niños. Holger Rune y Carlos Alcaraz han compartido muchos momentos en su progresivo ascenso a la élite y ahora quieren elevar a un nivel superior su rivalidad. Se verán las caras por primera vez en un Grand Slam buscando las semifinales de Wimbledon 2023.
Se crea un vínculo especial con aquellas personas frente a las que competimos por algo importante durante muchos años, con quienes compartimos sueños y objetivos, a sabiendas de que son rivales, pero también un motor incombustible para mejorar. Holger Rune y Carlos Alcaraz han ido retándose uno al otro desde que apenas eran niños, comprobando en sus escaramuzas internacionales que había otro chico repleto de potencial y con argumentos para alcanzar la élite. Compañeros y rivales, han irrumpido en la primera plana del tenis profesional a dos tiempos, siendo el español una avanzadilla contundente y mostrando la senda de la gloria a un Rune dispuesto a legitimarse en ella, a costa de su coetáneo.
.@carlosalcaraz and @holgerrune2003, both 20, advanced to the #Wimbledon quarter-final. It's the 1st time multiple players under-21 have reached the @Wimbledon QFs since 2004 with Mario Ancic (20) and Florian Mayer (20).
Fue cuando tenían 11 años, allá por 2014, cuando coincidieron por primera vez en un torneo. Desde ese momento, cada vez que había una gran cita internacional para jugadores de su edad, se veían las caras y surgió entre ellos una complicidad natural. Sus estilos de juego son diferentes, también la personalidad dentro y fuera de la cancha, así como los entornos de entrenamiento en los que han crecido, pero comparten una ambición sin límites y esos intangibles de leyendas en gestación que ya les permite ganar partidos importantes, y con los que aspiran a construir sendas carreras deportivas legendarias. Se han medido en dos ocasiones a nivel oficial ATP, pero ninguna de ellas puede ser tomada como referencia.
Se han medido en dos ocasiones, aunque ninguna puede ser tomada como referencia
La primera fue en las NextGen ATP Finals 2021, con ese formato de sets reducidos a cuatro juegos y con diversas normas que desvirtúan el tenis de competición habitual. Después, se vieron las caras en París-Bercy, lugar que supuso la lanzadera definitiva para el danés, que aprovechó la retirada por lesión de un Alcaraz que, tras ser superado en el primer set, iba ya carburando y había llevado la segunda manga al tiebreak, hasta que su músculo abdominal se desgarró. Hay, por tanto, grandes expectativas por ver el duelo de cuartos de final de Wimbledon 2023, un escenario ideal para medir en qué momento se encuentran dos de los jugadores aspirantes a dominar este deporte durante los próximos lustros.
Alcaraz. "I met Rune for the first time when we were 11 in a tournament in Mallorca. And we played doubles together for the first time there..." pic.twitter.com/3Wh2HTGL0o
Hay ingredientes más que de sobra para pensar que se puede estar gestando una rivalidad íntima. Por un lado, está la espectacularidad y complicidad en el juego de Carlitos, un joven al que las masas idolatran, mientras que Holger asume con gusto el papel de bad boy, siendo ese tenista díscolo e impredecible que maravilla y no deja indiferente a nadie. En cuanto a tenis, ambos disponen de infinitos argumentos técnicos y tácticos, presentando mayor potencia y elegancia el español, pero atesorando Rune una polivalencia y capacidad envidiable para asumir cualquier tipo de estrategia, pudiendo ser un aguerrido defensor y un letal jugador agresivo. Se avecinan emociones fuertes en el duelo entre Carlos Alcaraz y Holger Rune correspondiente a los cuartos de Wimbledon 2023, siendo éste un partido que, quizá, se recuerde con el primer episodio de una rivalidad histórica.

