El partido entre Novak Djokovic y Hubert Hurkacz tuvo su desenlace después de que ayer se tuviera que suspender porque cayera la noche en Wimbledon. Finalmente, Nole se llevó la victoria por 7-6(6) 7-6(6) 5-7 6-4 tras reanudarse el encuentro en la jornada de hoy. Aunque el polaco mostró una gran versión, seria y decidida, Nole aguantó hasta sorprenderle en el momento idóneo. Así, en cuartos de final, el defensor del título se verá las caras con Andrey Rublev.
Esta reanudación del partido en el tercer set comenzó con un Hurkacz muy tranquilo, dejándose llevar por una gran bolea y dando un aviso a su rival. Y es que Nole no entró tan metido al partido y sufrió los continuos ataques del polaco en la red. Sin embargo, su gran aliado, el servicio, lo mantuvo todavía cerca de su rival. Por su parte, Hurkacz mantuvo la cabeza muy centrada, como si supiera que el partido se decidiría por quién aguantaba más en cuanto a fuerza mental. Así, mostrando un saque eficaz, Nole vio reducidas sus posibilidades de romper el servicio del polaco que no mostró signos de debilidad. En cambio, al serbio se le vio más dubitativo, menos acertado desde el fondo de la pista y nada conforme con algunas de sus decisiones.
Nole no consigue despertar y Hurkacz desprende seriedad
El polaco se fue sintiendo cada vez más cómodo en el partido, tanto en la hierba, como en sus golpes. Además, aunque el servicio de Nole es uno de los mejores actualmente en Wimbledon, el de Hurkacz estuvo un paso por encima. Tanto fue así la confianza del polaco, que se atrevió a variar sus golpes con alguna dejada a la que el serbio ni llegó a pelear. A estas alturas con 5 iguales, Nole pareció todavía no haber despertado, pues no se le vio brillar como de costumbre y sumó muchos de sus puntos gracias a su mortífero servicio.
Sin ninguna rotura de por medio, el encuentro se pronosticaba largo ante la seriedad de un Hurkacz decidido a obligar a su rival a tener que dar lo mejor de sí mismo. Con un gran paralelo, el polaco disfrutó de su primera bola de break y de set. Así, con gran valentía, consiguió mandar el encuentro a un cuarto set para alargar su presencia en el torneo.
El resurgir de Djokovic
La cuarta manga siguió la tónica que Hurkacz marcó desde el primer juego disputado en la tarde de hoy, mientras que Nole siguió más lento e incómodo de lo habitual. Y es que, para el serbio, el hecho de haber perdido un set por primera vez en el torneo podría haberle hecho dudar un poco. Pero para nada fue así. Nole sabe salir de las situaciones más complicadas y el partido comenzó a ponerse de su lado tras unos cuantos golpes que le dotaron de la confianza necesaria para presionar a su rival al resto.
Con un Hurkacz más despistado, Djokovic rompió la resistencia del polaco cuyos saques empezaban a ser menos dañinos. Así, a la tercera bola de break, el serbio rompió el inquebrantable servicio de su rival para ponerse por delante. Ante esta situación en contra, Hubert se desequilibró un poco, cometiendo varios errores con los que no pudo sumar ni un solo punto al resto para nivelar el set. Y es que por fin esa versión del serbio salió cuando más lo necesitaba, como si hubiera estado esperando el momento preciso para hacerlo. Así, terminó cerrando el partido con un gran servicio para citarse con Rublev en cuartos de final.

