No es normal que uno de los mejores tenistas de la historia no reciba el apoyo que merece por parte del público, pero esta es una realidad que ha tenido que afrontar Novak Djokovic por el hecho de haber desbancado a Roger Federer y Rafael Nadal de la cumbre. El serbio lo sabe, lo acepta y lo comenta en unas declaraciones recientes con Tennis Majors, donde valora una vez más ese ambiente peculiar cada vez que sale a competir.
“Las gradas apoyan a mis rivales en la mayoría de partidos de mi carrera, pero está bien, ese es mi destino. A veces resulta difícil aceptarlo, a veces no entiendo sus reacciones, pero están en su derecho. Me ha pasado en los mejores torneos del mundo, al final es algo que me da combustible extra, me inspira a jugar todavía mejor. Como jugador uno siempre quiere tener a la gente de su lado, mi deseo nunca ha sido jugar en un ambiente hostil”, apuntó el balcánico.

