Más de 1.000 personas se conectaron a la señal del ATP Challenger Tour para seguir la final en Nottingham, a la que Andy Murray llegaba como el favorito de la gente. El británico ganaba a Arthur Cazaux con un marcador de 6-4 y 6-4.
Con algún que otro error de un Cazaux dependiente de sus primeros, Murray empezaba a poner en peligro al francés con un gran passing con el que mostraba sus intenciones. Paciente desde el fondo de la pista, Andy se llevaba el primer juego desde el resto después de unos largos minutos. En blanco, sin ningún problema, el británico confirmaba la rotura inicial para alejarse de su rival en el luminoso.
MURRAY REACCIONA CUANDO LAS COSAS SE PONEN SERIAS
Sin dudar demasiado, el primer cabeza de serie en Nottingham aumentaba la velocidad para colocar el 4-1 en el luminoso con doble rotura. Arthur resistía con su saque en primera instancia para luego soltar su derecha en el resto, para luego romper por primera vez a Murray. Cumpliendo con su servicio pese a las agresivas de Andy, Cazaux se acercaba peligrosamente a su oponente, reduciendo su margen de error. Con un saque directo, Andy se adjudicaba el primer parcial de la final.
Con la igualdad reinando en el marcador, Cazaux encontraba la clave para no ir por detrás. Aun así, los passings y los buenos puntos en la red no cesaron por parte de Murray, quien veía cómo Arthur exigía cada vez más de él. Con el 4-4 en el luminoso, el británico subía su nivel para encontrarse con un break que le dejaba a un solo juego de un nuevo trofeo. Después de 1 hora y 45 minutos de partido con Andy sintiéndose cómodo, Murray cerraba en blanco su décimo triunfo consecutivo. Además, el número 44 del mundo no ha cedido ningún set en este último Challenger de Nottingham.

