Hace unos días Carlos Alcaraz sufrió de calambres en su piernas durante el partido de semifinales de Roland Garros ante Novak Djokovic. El español aguantó en la pista hasta el final pero con evidencias de estar sufriendo mucho por ese problema. "Me ha pasado muchas veces acalambrarme y que se me pase. Por eso sé que son lesiones tensionales y que pueden llegar a paralizarte", dijo Jordi Arrese a la Cadena SER sobre este contratiempo. Y es que el extenista confesó una práctica un tanto cuestionable que él realizó en un partido hace muchos años y que ahora sería impensable: "Una espectadora me dio su horquilla del pelo, la abrí y me pinché como 500 veces. Dos meses después sacaron una regla que prohibía esos pinchazos. Las dos piernas del pantalón terminaron completamente rojas, pero acabé ganando el partido".
Se habla mucho de las lesiones, pero los calambres que puede sufrir un tenista durante un partido puede ser también la causa de una retirada. Carlitos se fue sintiendo mejor durante el transcurso de lo que quedaba de encuentro, pero no fue suficiente para ser competitivo. De momento, el murciano deberá tomarse las palabras de Arrese como una anécdota ya que no sería muy aconsejable para él.

