Stan Wawrinka se enfrentó en su debut en Roland Garros 2023 a su mayor desafío físico tras su última operación. Era un test clave para calibrar muchas de sus expectativas en el último capítulo de su carrera, un epílogo que quiere cerrar experimentando sensaciones como las que vivió hoy en la Pista 14. La víctima de su tenis imperial, un Albert Ramos que alargó la velada hasta más allá de las cuatro horas y que hizo del encuentro una tortura: ahí emergió Stan, para recordarle al mundo y a sí mismo el motivo por el que sigue jugando al tenis. De ello habló en una emocionante rueda de prensa, en la que reflexionó sobre su estado de forma, la nula importancia de las comparaciones del pasado y mostró el deseo de seguir coleccionando momentos inolvidables en una pista de tenis.
8-0 contra Albert Ramos, pero ninguna victoria tan sufrida como ésta
"Ha sido el partido más complicado que he jugado contra él, eso seguro. Fue una batalla muy dura hoy. Larguísima. Tuve algunas oportunidades en el tercer set para encontrar la manera de finalizarlo. No pude hacerlo. Albert siempre ha sido un jugador muy complicado de enfrentar, sobre todo cuando está en buen ritmo y siente la bola. Lo más importante fue mantenerme centrado en lo que quería hacer".
Momentos como el de hoy, motivo por el que sigue jugando
"El ambiente que se ha vivido hoy en la pista es uno de los principales motivos por el que sigo jugando al tenis. Me encanta jugar los grandes torneos, como éste, y tener ambientes tan especiales. Siempre será especial para mí jugar en la Pista 14 de Roland Garros, tengo muchísimo apoyo y eso me da mucha emoción para ganar estos partidos. Uno de los grandes motivos por los que sigo jugando es para revivir esas emociones que he vivido hoy. Fue un partido especial, con mucho apoyo y muchos aficionados. Me mantuvieron a flote y me ayudaron a seguir peleando para ganar. Siempre intento convertir los partidos en algo especial, tratar de generar una conexión con los aficionados. Quiero seguir disfrutándolos todo lo que sea posible. Si tengo que estar cinco minutos más en pista, lo haré encantado (risas). Sí, he ganado aquí antes, pero fue hace muchos años. Era mucho más joven y jugaba un tenis diferente, pero siempre será especial volver aquí y tener esos recuerdos del 2015.
Después de ganarlo prácticamente todo y de ganar a los mejores, ¿cómo gestiona verse en partidos como éste y comprobar que el cuerpo no reacciona físicamente igual que antes?
"En primer lugar, acerca de la preciosa carrera que he tenido, yo no me centro en pasado. Siempre me centro en el presente, no pienso en lo que he conseguido o lo que he hecho en cada torneo. Pensaré en todo eso en el momento en el que deje de jugar. Mientras siga jugando, lo más importante será mantenerme en el presente, con los objetivos de cara al futuro. Sé que no estoy al nivel de 2015, y seguramente jamás vuelva a estarlo. No es un problema para mí. Intento disfrutar: tengo 38 años y he conseguido mucho más de lo que jamás imaginé, pero sé que todavía tengo muchas cosas que hacer en este deporte. Aún soy capaz de ganar grandes partidos y obtener grandes resultados.
Para ello, debo aceptar dónde estoy ahora mismo. Lucho para seguir mejorando. Estoy jugando a un muy alto nivel. Aunque ganase en cinco mangas con un bajón en ritmo tanto a nivel físico como mental en el cuarto set, sigue siendo un partido precioso. Él es un jugador muy difícil de vencer, sobre todo si dudas, bajas el ritmo y tomas diferentes opciones, entonces le das la bola que él quiere. Hoy estoy feliz de estar aquí, de haber ganado mi primer partido, y no pienso en lo que conseguí. Sé donde estoy ahora mismo y estoy satisfecho con ello".
Una batalla física ante la que tuvo respuesta
"Llevaba muchísimo tiempo sin jugar un partido tan largo, no sabía cómo iba a responder mi cuerpo desde la última operación. Hoy me demostré a mí mismo, que a pesar de los altibajos en el quinto set, era capaz de sentirme bien y de darlo todo para ganar el partido. Luego, es evidente que estoy en otro periodo de mi carrera que hace que vea las cosas de forma diferente a hace seis años. Antes decía que cuando estaba cansado estaba más relajado: hoy tuve la impresión de que ya no tengo este margen, de que ahora contengo mis tiros. Mentalmente dudé mucho con lo que hice y quizás estuve un poco negativo. Estoy intentando trabajar en eso, en ser más positivo, jugar un tenis más sencillo y tratar de enlazar victorias".
Vuelve a trabajar con Magnus Norman
"Ambos estamos muy felices y muy motivados. Queremos acabar nuestro último capítulos juntos, el que será el final de mi carrera. Ambos hemos experimentado emociones preciosas. Él ha ganado su Grand Slam conmigo como jugador, así que es muy positivo. Nos concemos el uno al otro lo suficientemente bien como para saber qué queremos conseguir, qué podamos conseguir y esperar que los resultados lleguen".

