Se acaba una gira y empieza otra. Adiós a las pistas duras –pobre Daniil Medvedev– y hola a las pistas de tierra batida –lo celebra Rafael Nadal–. Pero antes, toca hacer un pequeño balance de lo que ha sucedido en estas dos últimas semanas en un Miami Open 2023 que nos ha regalado partidos memorables y nos ha recordado algunos apuntes del circuito que ya teníamos olvidados. Vamos con las diez conclusiones de cada lunes después de un gran torneo.
1. Medvedev sigue en la pelea. Y cuando digo a la pelea, no me refiero a la pelea por ganar títulos de Masters 1000, cosa que ya dimos por hecha desde hace bastante tiempo. A lo que realmente me refiero es a la pelea por ser número 1 del mundo en algún momento del calendario, incluso a optar por acabar la temporada en la cima de la clasificación. Con sus cuatro títulos y cinco finales en apenas tres meses, ahora falta por ver si la dinámica se mantiene también sobre arcilla.
2. Kvitova es infinita. Imposible no emocionarse con el torneo que se ha marcado la checa en Miami, un lugar donde jamás en su carrera había superado los cuartos de final. Increíble dato, teniendo en cuenta que hablamos de una leyenda viva del circuito, alguien con 30 títulos en su palmarés y una vigencia al alcance de pocas. A sus 33 años, la jugadora de Bilovec todavía se ve preparada para luchar por grandes gestas, algo que nosotros celebramos y deseamos volver a ver.
3. A Sinner le falta algo. ¿Qué le falta? Posiblemente, ganar un gran título de una vez. El italiano tiene muchísimo talento, de esto no cabe duda, es uno de los campeones más precoces del tour, además ha demostrado que tiene tablas para medirse al otro gran rival de su generación, Carlos Alcaraz. Sin embargo, ni pudo con Hurkacz hace dos años en Miami, ni pudo esta vez con Medvedev en la misma final. Algo falla en la última curva para que la gente termine de verle como un candidato a todo en el futuro.
4. El ‘Double Sunshine’ no se toca. Quizá es que cebamos demasiado la idea a mitad de la semana pasada, pero llegó un momento donde era tal la superioridad de ambos que parecía que estaba hecho. Finalmente, ni Carlos Alcaraz, ni Elena Rybakina consiguieron dar continuidad a su éxito en Indian Wells, confirmando que el ‘Doblete del sol’ sigue siendo un desafío para el que se necesita estar al 100% si uno desea cumplirlo. Veremos en 2023 lo que pasa.
5. Alcaraz no es invencible. No se rían, muchos aquí lo llegamos a pensar viendo las palizas que el murciano ha ido regalando durante este mes de marzo. Eran sus primeros torneos en pista dura de la temporada, pero Carlitos llegaba sin perder un set a las semifinales de Miami sin perder un set en diez partidos, ¿cómo no íbamos a confiar en él? Finalmente se demostró que no era invencible, ya sea por esos calambres que aparecieron de manera inoportuna o por un Sinner que sabe perfectamente cómo jugar contra el español.
6. Las españolas pierden protagonismo. Con lo divertido que está ahora mismo el circuito femenino, lo abierto que está para todo el top50 y, sin embargo, cómo duele no tener por ahí arriba a ninguna española. Con la desaparición de Muguruza, la caída de Badosa y la lesión de Sorribes, el ranking WTA amanece este lunes sin ninguna de las nuestras en el grupo de las treinta mejores del mundo, un castigo al mal rendimiento que nos está privando de disfrutar un poco más del inicio de este 2023.
7. Ruud sigue perdido El que debe estar más feliz que ninguno es el noruego, que por fin despide el primer trimestre del curso para abrazar de una vez la gira de tierra batida. No están siendo meses fáciles para él, cargando con la presión de ser favorito y sumando apenas cinco victorias en seis torneos disputados. Un desastre que intentará arreglar próximamente sobre la superficie roja, empezando esta misma semana en Estoril.
8. La WTA, cada vez más ordenada. Puede que usted no se haya dado cuenta, pero lo que vendían como un circuito que era un circo, cada vez hay menos protagonismo de la ruleta rusa. Gracias a Rybakina, Sabalenka, Krejcikova, Pegula o la propia Swiatek –ahora mismo lesionada–, el circuito femenino empieza a mostrar cierta lógica en los desenlaces de sus grandes torneos. Un grupo de jugadoras que han dado un paso al frente para imponer su autoridad sobre las demás.
9. ¿Qué pasa con Tsitsipas? Desde que hiciera final en el Open de Australia, el griego ha disputado cinco partidos y ha perdido tres. ¿Qué pasa con Tsitsipas? Nadie entiende nada, solo esperamos que la gira de tierra batida responda a nuestra duda.
10. El Nº1 de Swiatek no está asegurado. Conclusión que está ligeramente relacionada con la #8 y que viene a alertarnos de algo que no podíamos imaginar hace unos meses. La distancia de la polaca todavía es considerable respecto a sus perseguidores, pero ya no resulta algo insalvable. Así como en enero la veíamos terminando el curso en lo más alto sin despeinarse, ahora puede que nos surjan ciertas dudas sobre el tema. Iga, que guarda una brecha de 2.000 puntos con Sabalenka, tendrá que defender 3.500 en esta gira de polvo de ladrillo. A sacar la calculadora.

