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Kostyuk: “Esta victoria es para Ucrania”

Tras levantar su primer título en el WTA 250 de Austin, la jugadora de 20 años tuvo un discurso emocionante en la entrega de trofeos, donde su país fue protagonista.

Marta Kostyuk. Foto: Getty Images

El simple hecho de levantar por primera vez un título profesional tiene que generar una serie de emociones que resulten inexplicables, por muy rico que sea nuestro idioma. Ahora imaginen que a esa impresión del momento, le sumamos el dolor de arrastrar más de un año de pesadilla con una guerra que azota a tu país y que tiene a los tuyos contra las cuerdas. Todo esto se tuvo que juntar en algún momento esta semana en la cabeza de Marta Kostyuk, aunque la ucraniana supo manejarlo a la perfección para salir campeona del WTA 250 de Austin, un lugar que ya forma parte de su historia.

“Ha sido todo un poco surrealista”, reconoció la de 20 años en la entrevista con WTA justo después de imponerse en la final a Varvara Gracheva por 6-3 y 7-5. “En mi cabeza estaba jugando partido a partido durante toda la semana, creo que así es como se ganan los torneos, supongo. No es nada fácil hablar en este momento, después de una alegría tan inmensa, pero por supuesto que estoy extremadamente feliz. Lo más importante es que estoy sana, eso es lo que más feliz me pone, feliz de jugar a tenis libremente y viendo a la multitud disfrutar con mi juego”, señaló la mujer que hoy escala hasta el puesto número 40 de la clasificación.

Lo que no veremos en los artículos ni tampoco en las televisiones –al menos, en la gran mayoría–, es la tensión que se vivió a lo largo de todo el encuentro. Una tirantez entre las dos finalistas que fue in crescendo hasta llegar casi a hacer saltar las alarmas. Una rusa contra una ucraniana, ¿lo habían pensado? Fíjense simplemente en el punto de partido, cuando Marta se tira al suelo y permanece en shock durante 22 segundos, inmóvil, sin ninguna prisa por ir a saludar a su rival. ¿La pasión del momento? Seguro, pero no busquen el choque de manos tras la final, ni alguna mención entre ambas durante el discurso, incluso la sesión de fotos con los trofeos se produjo por separado. Hacía tiempo que no veíamos tanta tensión en un momento así, suficiente para entender lo ligado están y siempre estarán el deporte con la política.

Por otra parte, hay que entender un poco a Marta, empatizar con ella e imaginar –porque nunca lo podremos entender– por lo que ha debido de pasar en este último año, tanto ella como todas sus compatriotas. Un país en guerra, familiares atrapados, verse vulnerable en cada instante y la obligación de seguir jugando pese a que la mente te empuja a desconectar. Llegó incluso a rechazar la posibilidad de enfrentarse a jugadoras rusas, una idea que suavizó con el paso del tiempo. Quién le iba a decir que sería finalmente una rusa la mujer a la que derrotaría para conquistar su primer título oficial. Ya saben cómo es la vida, tantas veces vemos a la realidad superando a la ficción.

“Estando en la posición en la que estoy ahora mismo, se vuelve extremadamente especial ganar un título”, apuntó en voz alta la oriunda de Kiev, ya con el trofeo en sus manos y los ojos llorosos. “Quiero dedicarle esta victoria a Ucrania, ya que todos siguen luchando allí y, desgraciadamente, muchos de ellos siguen muriendo. Obviamente, es un momento muy especial, sin importar cuándo ni dónde suceda”, aseguró la mujer que por fin ha conseguido dar un paso hacia delante en su trayectoria, confirmando que era cuestión de tiempo verla ganar en el circuito WTA.

TRES NUEVAS CAMPEONAS EN 2023

La corona de Marta Kostyuk en el nuevo torneo de Austin representa la tercera vez esta temporada que vemos a una mujer estrenando su palmarés individual. Antes ya lo hicieron Lin Zhu (29 años) en el WTA 250 de Hua Hin y Alycia Parks (22 años) en el WTA 250 de Lyon. Los torneos pequeños, como siempre, teniendo puentes para que la prensa podamos contar nuevas historias de superación, de redención o simplemente de éxito. Tres mujeres que empezaron el curso 2023 con un sueño y que, apenas dos meses después, se tendrán que sentar con sus equipos para modificar sus objetivos a medio plazo.